Medio ambiente
Ministro alemán: es "absolutamente necesario" reducir emisiones de metano
12.10.2026, 11:17
El ministro alemán de Medio Ambiente, Carsten Schneider, anunció hoy la intención de seguir adelante con la reducción de las emisiones de metano.
"De lo contrario, no podremos alcanzar los objetivos climáticos", afirmó el político socialdemócrata al margen de una reunión con sus homólogos de la Unión Europea (UE) en Luxemburgo. "Las emisiones de metano son factores clave del cambio climático y del calentamiento global. Por eso es fundamental restringirlas y limitarlas", urgió.
Las declaraciones se dan en el contexto de los planes de la Comisión Europea de flexibilizar, por el momento, ciertas normas de protección climática para el metano, un gas de efecto invernadero.
La presidenta Ursula von der Leyen anunció la semana pasada una propuesta para aplazar por un año ciertas regulaciones sobre la importación de combustibles fósiles, de modo que no entren en vigor hasta 2028. Con miras a la crisis energética, esto tiene como objetivo ahorrar costos.
Schneider señaló que aún no le ha sido presentada ninguna propuesta concreta de la Comisión, por lo que el Gobierno alemán tampoco se ha pronunciado al respecto.
En términos generales, las emisiones de metano son extremadamente perjudiciales para el clima, "y su reducción es absolutamente necesaria", enfatizó. Schneider se pronunció recientemente en contra de una flexibilización de las normas, mientras que la ministra alemana de Economía y Energía, Katherina Reiche, se mostró abierta a ello.
El metano se genera, entre otros lugares, en la industria del petróleo y el gas
El metano es un gas de efecto invernadero responsable del calentamiento global y la contaminación del aire. Se genera, por ejemplo, en la agricultura, en los vertederos de basura y en la industria del petróleo y el gas. Desde 2024 están en vigor en la UE normas destinadas a reducir las emisiones de metano del sector energético.
A partir del 1 de enero de 2027, las empresas también deberán demostrar, para ciertos contratos de suministro, que el productor en el país de origen supervisa y documenta sus emisiones de metano con al menos el mismo rigor que la UE exige a sus propias empresas. La Comisión pretende aplazar estas normas. Tras la presentación de la propuesta oficial de la autoridad, los países de la UE y el Parlamento Europeo deberán dar su aprobación.