dpa - Firmada
Un museo de Bonn se propone salvar la cultura de la memoria alemana
10.10.2026, 10:57
La cultura de la memoria alemana se encuentra sometida a una presión sin precedentes, y por ello la sala de exposiciones Bundeskunsthalle de Bonn ha decidido posicionarse a través de una muestra con un claro mensaje contra del olvido.
La exhibición "¡Nunca más! Contra el olvido de los crímenes nazis" incluye entre sus variadas piezas el molde de un roble con brillo plateado, que parece sacado de un mundo de fantasía, y sin embargo representa algo real: un árbol enorme y centenario que salvó a dos hermanos judíos de la ocupación nazi.
En 1942, los hermanos polacos David y Paul Denholz se escondieron en el hueco del gigantesco árbol del parque del castillo de Wisniowa, que tiene 650 años de antigüedad, 30 metros de altura y una circunferencia de tronco de 6,75 metros.
La artista polaca Natalia Romik incluyó el molde de una parte del roble, bautizado como "Józef", en su serie de obras "Escondites: arquitecturas de la supervivencia". Es una forma inusual de mantener vivo el recuerdo del Holocausto.
Heidenau ya no quiere más "Stolpersteine"
En la actualidad hay quien cuestiona la memoria histórica que de forjó tras la Segunda Guerra Mundial, y se habla de un "culto a la culpa" y "masoquismo nacional".
Por ejemplo, hace poco el ayuntamiento de la ciudad de Heidenau, cerca de Dresde, en el este de Alemania, decidió dejar de colocar los "Stolpersteine" (literalmente "piedras en las que tropezamos"), unos "adoquines de la memoria", que recuerdan con placas en el suelo a las víctimas del nazismo en los lugares donde vivían antes de ser deportadas.
"Es un auténtico drama", dice a la agencia dpa la comisaria de la muestra, Henriette Pleiger. "Hace dos años empezamos a preparar esta exposición con relativa imparcialidad -añade-, con la idea fundamental en aquel momento de apoyar la labor de los lugares conmemorativos. Debido a los acontecimientos de las últimas semanas y meses —el auge de la extrema derecha—, todo ha adquirido ahora una mayor relevancia".
La Bundeskunsthalle quiere presentar además ideas sobre cómo se puede mantener viva la memoria también en el futuro. "La exposición es, en un 70-80 %, una muestra de arte, pero que también incorpora pruebas históricas", explica Pleiger. Los artistas gozan de mayor libertad en sus formas de expresión que los historiadores, y quien quiera llegar al público debe optar por el mayor número posible de enfoques diferentes, incluso provocadores, que, ante todo, llamen la atención, agrega.
El enfoque de los artistas es diferente
La pieza más grande del museo de Bonn es una instalación reconstruida con la que el artista conceptual Hans Haacke causó sensación en Graz en 1988: tras el "Anschluss" (anexión) de Austria, los nacionalsocialistas recubrieron en 1938 con propaganda nazi la estatua de la Virgen María de la plaza del mercado de la ciudad.
Haacke reconstruyó esta obra 50 años después con el diseño nazi original, pero con un texto diferente que hace referencia a las víctimas. De este modo, quería abordar el mito de Austria como víctima, que por entonces aún estaba muy extendido.
Entre las obras expuestas más fascinantes se encuentran también los cuadros del artista de Colonia Andreas Maus, galardonado en 2021 con el "Euward", el premio europeo de arte para personas con discapacidad intelectual.
En un momento dado, Maus tomó conciencia de que probablemente no habría sobrevivido bajo el régimen nazi, ya que habría sido víctima de los asesinatos de personas con discapacidad. Esto lo llevó a profundizar intensamente en la historia del nazismo y desarrolló un lenguaje visual propio e inconfundible con el que se posiciona contra los crímenes, pero también advierte ante el extremismo de derecha actual. "El trabajo artístico me ayuda a liberarme del círculo vicioso de la ira interior", afirma.
La memoria también se encuentra en plena transformación porque los últimos testigos de la época están muriendo. Para que el testimonio de los supervivientes no se pierda, en las últimas décadas se han recopilado numerosos relatos en forma de texto e imágenes. En este contexto, la exposición de Bonn muestra un holograma interactivo de Eva Umlauf, presidenta del Comité Internacional de Auschwitz.
La exhibición se inaugura este domingo y estará abierta hasta el 2 de mayo de 2027.