Política

Steinmeier llama a defender la democracia en Día de la Unidad Alemana

3.10.2026, 15:32

El presidente alemán Frank-Walter Steinmeier hizo un llamamiento a la defensa decidida de la democracia con motivo del Día de la Unidad Alemana, que se celebró hoy en la ciudad-estado de Bremen, en el norte del país.

Durante el acto conmemorativo, advirtió al mismo tiempo del creciente auge de las fuerzas extremistas en Alemania, alimentado también por las mentiras y las manipulaciones en las redes sociales.

"Y todo ello va acompañado de una demagogia política insoportable por parte de fuerzas extremistas que dan rienda suelta a su ansia de destrucción, se burlan de otras personas y las amenazan. Y eso no solo pone en peligro la libertad y la democracia", afirmó Steinmeier. "También pone en peligro nuestra unidad interna. Y eso es algo que no debemos permitir".

La celebración conmemora el 3 de octubre de 1990, fecha en la que los cinco estados de la antigua República Democrática Alemana se unieron a la República Federal de Alemania, poniendo fin oficialmente a la larga división entre Alemania Oriental y Occidental tras la Segunda Guerra Mundial.

Las celebraciones en Bremen tienen lugar apenas unas semanas después de una serie de elecciones regionales y municipales, en las que grupos de extrema derecha y de izquierda obtuvieron gran parte de los votos.

¿Es Berlín como Weimar?

Steinmeier constató que casi cuatro décadas después de la reunificación alemana, amplios sectores de la sociedad han manifestado su desconfianza hacia el orden político de la República Federal. Cada voto cuenta y debe tomarse en serio, destacó.

"Precisamente por eso no podemos eludir el hecho de que una cuarta parte o más de la población manifiesta, con su decisión electoral, que se aleja de decisiones fundamentales de la República".

El descrédito de los procedimientos democráticos, la radicalización de la opinión pública y la difamación del compromiso deben servir de advertencia, según Steinmeier.

"Siempre será diferente, pero aún no está decidido si la de Berlín se parecerá más a la República de Weimar. Sin embargo, está en nuestras manos", afirmó Steinmeier.

El presidente germano reconoció que pensaba que todos habían aprendido la lección de la historia y que ahora tiene que ver cómo los partidarios de la extrema derecha quieren borrar actualmente la memoria de las víctimas del Holocausto.

"Creía que nuestra democracia estaba asegurada y ahora me doy cuenta de que, en cualquier caso, vuelve a ser objeto de ataques. Sí, y por eso: en el futuro, lo que está en juego es la supervivencia de la democracia", dijo el presidente alemán.

Los Músicos de Bremen, un ejemplo a seguir

Las principales celebraciones del sábado comenzaron con un servicio religioso ecuménico, al que asistieron unos 1.000 invitados de honor reunidos en la catedral de Bremen. Entre ellos se encontraban Steinmeier, el canciller Friedrich Merz y la presidenta del Bundestag (Cámara Baja del Parlamento alemán), Julia Klöckner.

La misa, que se retransmitió en directo por la cadena pública ZDF y se proyectó en varias pantallas del recinto de la fiesta, se centró en el tema de la fortaleza, en consonancia con el lema de las celebraciones: "Muchas fortalezas, un país".

Los Músicos de Bremen del famoso cuento de los hermanos Grimm —el burro, el perro, el gato y el gallo— son muy diferentes entre sí y, precisamente por eso, dependen unos de otros, predicó Bernd Kuschnerus, presidente de la Iglesia Evangélica de Bremen. Juntos descubren sus fortalezas, subrayó.

"Por nuestra cuenta no llegamos a ninguna parte. Creo que a nosotros también nos pasa lo mismo". El amor al prójimo significa reconocer los dones de los demás y ponerlos al servicio de los demás. "En el espíritu del amor al prójimo reside una fuerza que nos sostiene", dijo Kuschnerus.

El obispo católico de Osnabrück, Dominicus Meier, recordó que los músicos de Bremen vivían en una época de cambios y tuvieron que reorientarse. En el cuento, los cuatro animales ancianos se ven amenazados por la venta o una muerte violenta y, por eso, se unen.

"Nosotros también vivimos en tiempos así. Los hábitos, las estructuras y los contextos de vida que hasta ahora nos daban seguridad están llegando a sus límites o ya no nos sostienen", dijo el prelado católico. Muchas personas se sienten abrumadas, impotentes o se retraen, no hay que dejarlas solas, instó Meier. "Comprendamos que la unidad y la cohesión solo son sólidas cuando las personas las viven con actitud y convicción, y se oponen a la división y la polarización".

Persisten desigualdades entre Este y Oeste

Andreas Bovenschulte, presidente del Bundesrat (Cámara Alta del Parlamento), también pidió un mayor reconocimiento de los diferentes caminos vitales y un compromiso firme con la democracia con motivo del Día de la Unidad Alemana.

La reunificación alemana fue una decisión conjunta, afirmó. "Los alemanes del Este no fueron meros espectadores de su propia historia. Hicieron historia", agregó.

Sin embargo, añadió, los buenos empleos, la educación y unos servicios públicos fiables no deberían depender del código postal. Sus comentarios se producen en medio de la preocupación por las consecuencias de la reunificación, más de tres décadas después de la caída del Muro de Berlín.

Persisten las disparidades entre el este y el oeste de Alemania, especialmente en términos de salarios y riqueza, mientras que la agitación económica que siguió a la reunificación sigue marcando el este. Algunos alemanes del Este también sostienen que han tenido muy poca influencia o reconocimiento en las instituciones nacionales.

Se espera que más de 400.000 personas asistan al festival público de Bremen, ciudad-estado federado que acoge las celebraciones centrales al ostentar actualmente la presidencia del Bundesrat.

Se han instalado numerosos puestos y escenarios en el centro de la ciudad para el festival, que se prolongará hasta el domingo. Están previstos unos 800 actos, entre los que se incluyen conciertos gratuitos, coloquios, visitas guiadas y exposiciones.