dpa - Firmada
El rápido camino de ascenso de la AfD hasta el 30 % de intención de voto
3.10.2026, 15:31
La ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) ha alcanzado por primera vez la barrera del 30 % de intención de voto en una encuesta realizada por el instituto demoscópico Insa, cuyos resultados fueron dados a conocer hoy.
Esta cifra tiene un gran valor simbólico. En los 13 años transcurridos desde su fundación, los resultados electorales y los datos de las encuestas de la AfD han tenido altibajos. Sin embargo, las crisis políticas han dado al partido un nuevo impulso en repetidas ocasiones, de modo que, tras cada revés, se ha recuperado con más fuerza y cada mínimo ha sido más alto que el anterior.
Medio año después de su fundación en febrero de 2013, en septiembre de ese mismo año, la AfD se quedó a las puertas del Bundestag por un margen relativamente estrecho, con un 4,7 %, por debajo del 5 % requerido para obtener representación parlamentaria en Alemania.
Tras sus primeras entradas en los parlamentos regionales del este alemán, en 2014 alcanza en encuestas nacionales alrededor del 8 %. A continuación, llega una fase de debilidad. En el verano de 2015, la AfD se sitúa en solo un 3 %. Sin embargo, no volverá a caer tan bajo.
Crisis de los refugiados
"No, no queremos conseguirlo en absoluto", responde el cofundador de la AfD, Alexander Gauland, al "Lo conseguiremos" de Merkel en el verano de la crisis de los refugiados, cuando la canciller propiciaba la integración de los migrantes.
En 2016, los resultados de las encuestas a nivel nacional de la AfD suben hasta alrededor del 14 %. La migración se convierte en su tema central y desplaza a su inicial rechazo al euro. Al año siguiente, los resultados de la AfD vuelven a caer notablemente.
Sin embargo, la AfD ya no baja de entre el 7 y el 8 % y, en las elecciones de septiembre de 2017, logra entrar por primera vez en el Parlamento federal con un 12,6 %.
A partir de 2019 se produce, una prolongada tendencia a la baja en los resultados de la AfD. El tema de la migración pierde protagonismo en Alemania, mientras que la protección del clima cobra importancia gracias al movimiento "Fridays for Future". La Oficina Federal para la Protección de la Constitución pone en el punto de mira a la AfD por sospechas de extremismo de derecha.
Durante la pandemia de covid, desde la primavera de 2020 hasta el verano de 2022, el partido —que se opone a las medidas estatales estrictas contra el virus— se mantiene entre el 8 % y el 11 %. El resultado en las elecciones al Bundestag de 2021, con un 10,4 %, es peor que el de cuatro años antes. Sin embargo, ya no vuelve a los bajos niveles de años anteriores.
Ucrania, la crisis energética y, por primera vez, el 20 %
A partir del verano de 2022, la curva de las encuestas de la AfD vuelve a subir. Tras la invasión rusa de Ucrania, la inflación y la incertidumbre económica marcan el clima político. La AfD se opone a la ayuda militar al país agredido y denuncia la política energética del Gobierno.
En 2023 el fuerte aumento de las cifras de asilo vuelve a poner sobre la mesa el tema de la migración. La AfD alcanza por primera vez el 20 % en las encuestas a nivel nacional y acaba subiendo hasta el 23 %.
En 2024 se produce la siguiente caída. La plataforma "Correctiv" publica un informe sobre una reunión de círculos de extrema derecha en Potsdam bajo el lema "remigración", con el que designan la expulsión de inmigrantes Alemania. Grandes manifestaciones en todo el país rechazan las posturas de la AfD.
Sin embargo, esta vez el mínimo en las encuestas ya se ha alcanzado, situándose entre el 15 y el 16 %, y no tardará mucho en que la AfD vuelva a repuntar.
Tras la ruptura de la anterior coalición de Gobierno, la AfD duplica su resultado en las nuevas elecciones al Bundestag de febrero de 2025, con un 20,8 %. "Querían reducirnos a la mitad, pero ha ocurrido todo lo contrario", afirmó la colíder del partido Alice Weidel. Y pronosticó la noche de las elecciones: "En los próximos años superaremos a la Unión", en referencia a la Unión Demócrata Cristiana (CDU), el partido del nuevo canciller Friedrich Merz.
Según algunas encuestas, el proceso es más rápido de lo pronosticado por Weidel: menos de dos meses después de las elecciones, la AfD empata por primera vez con la CDU o incluso la supera en los sondeos.
Desde la primavera de este año se ha afianzado en cabeza y, entretanto —aunque todavía no en todas las encuestas—, ha alcanzado la barrera del 30 % a nivel nacional, el siguiente hito simbólico tras los resultados récord en las elecciones regionales de Sajonia-Anhalt (43,8 %) y Mecklemburgo-Pomerania Occidental (38,2 %).
Los expertos constatan el voto fiel y la normalización
"Las personas que votan a la AfD a menudo no le dan la espalda al partido ni siquiera cuando surge un escándalo en torno a él", afirma Marcel Lewandowsky, profesor de Ciencias Políticas en Halle. "Esto se debe, o bien a que no se creen los titulares negativos sobre la AfD, o bien a que no hay ningún otro partido con el que se sientan representados".
Lewandowsky considera que se está produciendo una normalización de las posturas de la AfD "por parte de los partidos del centro político, y en algunos casos también un acercamiento a su discurso, especialmente en materia de política migratoria". Al final, esto beneficia a la AfD, ya que se convierte en una opción votable para más personas.
El politólogo de Maguncia Kai Arzheimer afirma que, a lo largo de sus ya trece años de historia, la AfD se ha forjado un núcleo de seguidores que se sienten estrechamente vinculados al partido. Además, ha logrado acaparar en exclusiva un tema: "Quien se oponía a las ayudas a Ucrania no tenía, al menos hasta la fundación del (pequeño partido populista) BSW, ninguna otra alternativa partidista".
Arzheimer observa que a partir de 2023, "a pesar de que cada vez se sabe más sobre las tendencias extremistas en el partido", se produce una normalización de la AfD, de sus temas y de su retórica. "Esto también contribuye a que la base de apoyo haya crecido", concluye.