dpa - Aniversario

El Tribunal Constitucional alemán cumple 75 años en tiempos convulsos

27.09.2026, 11:05

Por Jacqueline Melcher y Marco Krefting (dpa)

El Tribunal Constitucional de Alemania enfrenta retos importantes a punto de cumplir este lunes 75 años, después de que una reñida elección de jueces el año pasado pusiera de manifiesto hasta qué punto se ha politizado la institución.

La confianza de los ciudadanos está disminuyendo, mientras que el número de procedimientos pendientes sigue siendo elevado. ¿Cómo podrá el tribunal hacer frente a un clima político cada vez más hostil? ¿Aumentará la presión sobre la corte con sede en Karlsruhe?

Muchas personas creen que sí. En una encuesta representativa realizada por el instituto de sondeos YouGov por encargo de la agencia dpa, el 50 % de los encuestados afirmó que, en los próximos años, la clase política intentará ejercer una mayor influencia sobre el Constitucional. Según los resultados, solo el 3 % cree que estos intentos disminuirán.

"El tribunal ha demostrado en los últimos 75 años que decide de acuerdo con las disposiciones de la Constitución, con total independencia de la orientación política de un Gobierno, un Parlamento, un o una demandante", responde en entrevista con dpa a estos temores el presidente de la corte, Stephan Harbarth. Quien intente ejercer influencia política sobre el Tribunal "recibirá una respuesta desde Karlsruhe", subraya.

"Confianza en la Constitución"

Desde la inauguración solemne del Tribunal el 28 de septiembre de 1951, han cambiado muchas cosas en Karlsruhe: el edificio, la toga, la proporción de mujeres entre los magistrados. Pero, sobre todo, hoy en día, "contamos con una Constitución que goza de una gran confianza por parte de la sociedad", añade Harbarth.

El tribunal se ha ganado la reputación de ser "una institución del Estado constitucional muy especial, comprometida exclusivamente con el derecho y valiente", agrega.

Los resultados de la encuesta de YouGov también reflejan el nivel de confianza en la corte, y dos tercios (el 66 %) de los 2.161 electores encuestados indicaron que confían bastante o plenamente en ella. Se trata de un porcentaje bastante elevado en comparación con otros órganos constitucionales: en el caso del Gobierno federal fue solo del 29 %, en el del Bundestag (Cámara Baja del Parlamento), del 38 %, y en el del Bundesrat (Cámara Alta), del 47 %.

¿Está en peligro el Estado de derecho liberal y democrático?

Sin embargo, la confianza en el Tribunal Constitucional también está disminuyendo. Para Harbarth, esto no es un problema exclusivo de Karlsruhe: "Vivimos en una época en la que el Estado de derecho liberal y democrático se encuentra bajo presión en muchas partes del mundo, porque la gente se pregunta: ¿Es realmente capaz de hacer frente a los grandes retos del futuro?". Esta incertidumbre afecta a todas las instituciones estatales, señala.

La reputación del tribunal se ve especialmente afectada entre el grupo de votantes de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), entre los cuales solo el 34 % declaró confiar en la institución. Mientras que el 72 % de todos los encuestados opinaba que el tribunal toma sus decisiones de forma independiente, sin instrucciones de organismos estatales, solo el 46 % de los votantes de la AfD compartía esa opinión.

Como respuesta, Harbarth insiste en la imparcialidad del tribunal. Para los jueces de Karlsruhe es "algo totalmente normal declarar constitucionales leyes que políticamente se consideran erróneas", reconoce. Cada miembro es capaz de distinguir cuidadosamente entre las convicciones políticas y los requisitos del derecho constitucional. "Nosotros solo estamos del lado de la Ley Fundamental (Constitución)", subraya también la vicepresidenta de la corte, Ann-Katrin Kaufhold.

Historia y desafíos de futuro

Cuando el tribunal inició su labor en 1951, la Ley Fundamental llevaba apenas dos años en vigor, y le otorgaba a la nueva institución más competencias de las que jamás había tenido el Constitucional de la República de Weimar —una lección aprendida del Tercer Reich—.

En abril de 1951 entró en vigor la Ley del Tribunal Constitucional Federal y, cinco meses después, los 23 jueces y una jueza de entonces comenzaron su labor.

Entre los próximos retos de la corte está precisamente la posibilidad de un procedimiento de prohibición de la AfD. La vicepresidenta Kaufhold, en cuya Segunda Sala se tramitaría dicho procedimiento, se muestra serena al respecto. "Si quienes tienen derecho a presentar una solicitud de prohibición lo hacen, la examinaremos de acuerdo con lo establecido en la Ley Fundamental", resume.