dpa - Análisis

¿Qué significaría un triunfo de ultraderechista AfD en Sajonia-Anhalt?

3.09.2026, 13:11

Por Tom Tutton (dpa)

La perspectiva de que la extrema derecha llegue al poder en un estado federado alemán por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial está generando un nivel de debate, tanto dentro como fuera del país, que normalmente solo se da en las elecciones nacionales.

El partido antiinmigración Alternativa para Alemania (AfD) podría obtener una victoria clara este domingo en Sajonia-Anhalt, en el este del país, incluso sin alcanzar la mayoría absoluta de los votos.

Esto permitiría a la AfD eludir el famoso "cortafuegos" de los partidos mayoritarios contra la cooperación con la extrema derecha, catapultando al poder en esa región al partido y a su carismático y joven líder, Ulrich Siegmund.

Alemania no es el único país europeo en el que los partidos extremistas están ganando fuerza. Pero, como señaló el canciller Friedrich Merz en julio, dada la historia del país, un Gobierno liderado por la extrema derecha tendría un "significado completamente diferente al que tendría si ocurriera en otro país de la Unión Europea".

Impacto directo limitado

Los planes de la AfD para Sajonia-Anhalt se recogen en un extenso programa electoral, que abarca desde acelerar las deportaciones hasta reactivar los intercambios escolares con Rusia e introducir un plan de castración obligatoria para gatos.

Sus principios son claros: medidas estrictas en materia de inmigración, la promoción de estructuras familiares basadas en el matrimonio entre un hombre y una mujer, y el orgullo por la historia y la cultura alemanas.

Sin embargo, el sistema constitucional de Alemania se interpone en el camino del polémico programa de la AfD. Si bien los Gobiernos regionales ejercen importantes competencias en materia de sanidad, educación, asuntos culturales y medios de comunicación, el Gobierno nacional de Berlín conserva la competencia exclusiva en materia de asuntos exteriores, defensa, impuestos federales y, lo que es más importante, inmigración, el tema estrella de la AfD.

El partido ha esbozado un plan de prioridades de 10 puntos para sus primeros 100 días en el poder, en el que se compromete a rescindir los contratos con la cadena pública MDR, introducir clases segregadas para los hijos de los solicitantes de asilo, prohibir las banderas arcoíris en los colegios y crear una comisión para investigar la respuesta a la pandemia del coronavirus.

Estas políticas tendrían un impacto real en la vida cotidiana de los 2,1 millones de habitantes del estado, pero aún está por ver cuántas de ellas podrán llevarse a cabo realmente ante la probable oposición de los tribunales y del Gobierno federal.

¿Podría caer Merz?

Una victoria rotunda de la AfD en Sajonia-Anhalt sacudiría la escena política nacional. El partido está siendo investigado por los servicios de inteligencia, tanto a nivel nacional como regional, por sus opiniones extremistas. Sin embargo, a nivel nacional, las encuestas lo sitúan varios puntos por encima de los conservadores de Merz.

El Gobierno central ya se encuentra sometido a una enorme presión mientras lucha por aplicar un paquete de reformas económicas. Mientras tanto, el aumento de la inflación y las continuas perturbaciones comerciales vinculadas a la guerra en Irán han complicado aún más la tarea de la coalición de Gobierno, formada por la Unión Demócrata Cristiana (CDU) de Merz, la Unión Social Cristiana (CSU), presente únicamente en Baviera, y los socialdemócratas (SPD).

Por su parte, el liderazgo del canciller ha sido puesto en tela de juicio. Con sus índices de aprobación hundiéndose hasta un mínimo histórico del 13 % en julio, Merz ha estado prácticamente ausente de la campaña electoral en Sajonia-Anhalt, haciendo su primera aparición el lunes, apenas unos días antes de que los votantes acudan a las urnas.

Y se avecinan más nubes de tormenta para los conservadores, ya que otros dos estados federados celebrarán elecciones dos semanas después de Sajonia-Anhalt.

En Mecklemburgo-Pomerania Occidental, al noreste del país, las últimas encuestas sugieren que la CDU podría registrar su peor resultado en unas elecciones regionales alemanas desde la década de 1950. En Berlín, por su parte, el partido está a punto de perder el control de la alcaldía.

Aún no ha surgido ningún rival para Merz dentro de las filas de la CDU, pero tres derrotas contundentes en septiembre podrían cambiar el panorama. Una encuesta de YouGov de la semana pasada reveló que más de la mitad de los encuestados cree que Merz será sustituido antes de las próximas elecciones federales.

¿Y qué hay del "cortafuegos"?

Cuando se le preguntó en un acto de campaña la semana pasada qué podría pasar si la AfD no lograra la mayoría en las elecciones de Sajonia-Anhalt, el candidato principal del partido, Siegmund, respondió que no le preocupaba.

Como señaló, la única alternativa a la AfD bien podría ser una alianza impía entre la CDU y tres partidos de izquierda, posiblemente en forma de gobierno en minoría. "No creemos que ese gobierno vaya a durar mucho tiempo", afirmó Siegmund, de 35 años. "Entonces, la próxima vez conseguiremos el 50 % o el 55 %", añadió.

Tras quedar en segundo lugar en las elecciones nacionales del año pasado, con un 20,8 % de los votos, la AfD ha alcanzado máximos históricos del 28 % en las últimas encuestas. Las próximas elecciones federales están previstas para febrero de 2029.

No obstante, las voces procedentes del bando conservador de Merz que abogan por abandonar el "cortafuegos" han sido escasas y aisladas. Merz se ha negado rotundamente a cualquier tipo de cooperación con la AfD.

Dos pesos pesados de la política, entre ellos el ministro de Defensa, Boris Pistorius, reavivaron la semana pasada la controvertida propuesta de ilegalizar las agrupaciones "etnonacionalistas" de la AfD en el este de Alemania.

Merz se ha opuesto en el pasado a dicha prohibición, defendiendo en su lugar que la AfD debería ser derrotada políticamente eliminando los motivos de descontento de los votantes. "No se puede prohibir a los 10 millones de votantes de la AfD", afirmó el año pasado.