Museo alemán restituye dos obras expoliadas por los nazis a banquero judío
31.08.2026, 13:03
El Museo Nacional Bávaro en Múnich devolverá a los herederos del destacado banquero judío Jakob Goldschmidt dos relieves de finales del siglo XV que fueron expoliados por los nazis.
"Las obras no solo dan testimonio de la maestría del arte de finales de la Edad Media, sino también del destino de Goldschmidt y de su importante colección", declaró el ministro de Cultura de Baviera, Markus Blume.
Según informó el museo a la agencia dpa, una fotografía privada de 1933 aportó una pista importante. Los relieves fueron realizados alrededor de los años 1480 y 1490 aproximadamente y representan a una familia de donantes de Núremberg.
En 2023, las obras llegaron al Museo Nacional como parte de la colección Bollert, procedente del legado del consejero jurídico berlinés Gerhart Bollert.
Arte en una elegante villa urbana
Las investigaciones sobre la procedencia de las obras revelaron que en su día pertenecieron a Goldschmidt (1882–1955), quien, según el museo, fue uno de los banqueros más importantes de la República de Weimar. La prueba la aporta una fotografía tomada en su villa urbana del exclusivo barrio de Tiergarten, en Berlín. En un salón de gran elegancia, los dos relieves aparecen colgados sobre un aparador.
Según explicó Matthias Weniger, historiador del arte del Museo Nacional, Goldschmidt era socio con responsabilidad personal ilimitada de la entidad Darmstädter und Nationalbank (Danat-Bank).
Tras el colapso del banco en 1931, en el contexto de la crisis económica mundial, los prejuicios y las agresiones antisemitas se intensificaron considerablemente. Además, como señala en internet la Fundación del Patrimonio Cultural Prusiano (SPK), Goldschmidt acumuló deudas de muchos millones de marcos del Reich a raíz de la quiebra bancaria.
Huida tras un ataque
Cuando los nacionalsocialistas llegaron al poder en 1933, la situación se volvió cada vez más difícil y peligrosa. Según la SPK, tras un ataque de seguidores del régimen nazi contra su hermano Louis, Goldschmidt huyó inmediatamente al enterarse de lo sucedido. El banquero berlinés se refugió primero en Suiza y, en 1936, emigró a Nueva York.
Goldschmidt dejó todas sus propiedades en Alemania, incluida su colección de obras de artistas célebres como Paul Cézanne, Claude Monet, Pierre-Auguste Renoir y Jan Davidsz. de Heem. Además, según escribe la SPK, se le impuso un impuesto de fuga del Reich de 1,8 millones de marcos del Reich. En 1941, los nacionalsocialistas confiscaron los bienes que aún conservaba en Alemania.
Sin embargo, cinco años antes, en 1936, Goldschmidt había hecho subastar gran parte de su colección de arte en la casa de subastas Helbing, en Fráncfort. Allí, según explicó Weniger, el consejero jurídico Bollert (1870-1947) adquirió los dos relieves. Según el historiador del arte, Bollert también fue posteriormente objeto de presiones por parte de los nazis, entre otras razones porque estaba casado con una mujer judía.
"A pesar de ello, la adquisición de los relieves no se habría producido sin la persecución de Jakob Goldschmidt por parte de los nacionalsocialistas", consideró el Museo Nacional. "Por ello, la pérdida de las obras debe considerarse consecuencia de la persecución nazi, de conformidad con los Principios de Washington".
Museos ya han realizado varias restituciones
Los herederos de Goldschmidt ya han recuperado varias obras de arte que fueron objeto del expolio nazi, entre ellas dos esculturas restituidas por el Museo Nacional Bávaro y un cuadro de las Colecciones Estatales de Pintura de Baviera. Según la SPK, los Museos Estatales de Berlín restituyeron una figura de madera atribuida a Alberto Durero que la Colección de Esculturas había adquirido en 1938.