Migración
Presidente Steinmeier: "Los nacionalizados no son ciudadanos de segunda"
25.08.2026, 14:17
El presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, defendió hoy la inmigración en Alemania y advirtió contra la discriminación de las personas naturalizadas.
"No hay ciudadanos de primera ni de segunda clase", declaró en Berlín. "El 'pueblo alemán', en el sentido de nuestra Ley Fundamental (Constitución), también incluye a los alemanes que han llegado aquí".
"Este país pertenece a todos los que viven aquí legalmente, a los que lo construyen día a día, a los que crecen y envejecen aquí, a los que estudian y trabajan, a los que tienen esperanzas y debaten", subrayó.
Steinmeier agregó que la Ley Fundamental no reconoce ninguna comunidad nacional de la misma sangre ni privilegios de ciudadanía para los denominados "alemanes biológicos". "No es solo el origen de los abuelos lo que nos convierte en alemanes, ni la sangre que corre por nuestras venas", dijo al inaugurar una mesa redonda titulada "En casa en Alemania. Cómo convivimos", en su residencia oficial de Berlín.
"Es la ciudadanía, ya sea adquirida por nacimiento o por naturalización. Es la lengua que compartimos. Es el deseo de una convivencia pacífica en libertad. La Ley Fundamental sobre la que nos apoyamos", señaló.
El jefe de Estado germano destacó que "quien quiera clasificar y jerarquizar lo que significa ser alemán, quien empiece a distribuir los derechos de ciudadanía no ya a cada individuo, sino en función de la pertenencia a un grupo, ataca nuestra Constitución y se sitúa al margen de nuestro orden democrático".
Steinmeier no mencionó expresamente a la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), pero sus declaraciones pueden interpretarse como una clara crítica a su rechazo a la inmigración y a su exigencia de repatriar, por ejemplo, a todos los refugiados sirios.
"Quien pueda quedarse, debe poder integrarse. Escuelas, vivienda, asistencia médica: todas las personas deben tener acceso a ello", afirmó. "Y quien tenga que marcharse, debe marcharse de verdad".
Steinmeier instó a los políticos a tomarse en serio las preocupaciones y los temores de los ciudadanos ante una sobrecarga provocada por la inmigración. Alemania necesita la inmigración para funcionar aunque esta también exige esfuerzo a los ciudadanos y a los municipios, dijo.
Sin embargo, también les devuelve fuerzas, por ejemplo, cuando las empresas locales encuentran buenos empleados o llegan los ingenieros que necesitan, destacó.