Historia

¿El inicio del fin de la RDA? A 50 años de una inmolación histórica

16.08.2026, 11:26

Por Verena Schmitt-Roschmann (dpa)

Cincuenta años después, hay quienes están convencidos de que la trágica inmolación del pastor Oskar Brüsewitz en 1976 marcó el principio del fin de la República Democrática Alemana (RDA).

La mañana del 18 de agosto de ese año, al parecer Brüsewitz aún tuvo tiempo de cortar rosas de tallo largo en el jardín de su casa parroquial en Rippicha, Sajonia-Anhalt, para dejarlas en un jarrón en la escalera. Luego se supo que le pidió a su esposa un desayuno especialmente delicioso y a su hija que tocara su canción favorita al piano.

Una hora después, se dirigió con pancartas contra el régimen de Alemania Oriental, el Partido Socialista Unificado de Alemania (SED), hasta la iglesia de San Miguel, en Zeitz, se roció la sotana con gasolina y se prendió fuego. 

"Fue un precursor del cambio de régimen", opinó Manfred Stolpe, representante eclesiástico en tiempos de la República Democrática Alemana (RDA) y luego jefe de Gobierno de Brandeburgo, años antes de su fallecimiento.

"En 1976 estaba solo y optó por la inmolación a lo bonzo como la forma más drástica de protesta pública. En 1989, millones de personas salieron a la calle para forzar la transición hacia la libertad mediante manifestaciones masivas", señaló Stolpe al diario "Welt".

"No idealizar el hecho"

Brüsewitz, de 47 años, indudablemente quería enviar un mensaje político, pero su dramática acción sigue siendo un enigma décadas después. "Nadie puede decir con certeza qué fue lo que finalmente lo impulsó a querer predicar a través de una muerte entre las llamas", escribió la pastora Ursula Meckel, amiga suya.

"La autoinmolación es un acto horrendo y trágico. No debe idealizarse", afirmó. Sin embargo, aclaró que no quiso juzgarlo a la ligera: "Él sintió la llamada de Dios a no guardar silencio".

Brüsewitz, nacido en 1929, fue zapatero en la ciudad sajona de Chemnitz y residió un tiempo en Alemania Occidental. Tras un primer matrimonio fallido, se casó por segunda vez en la RDA en 1955 con la diaconisa Christa Roland.

Se hizo bautizar en un Estado que pretendía declarar obsoleta la Iglesia. "No rehuía ningún conflicto", escribió Kathrin Mileta en una breve biografía. "Por eso, ya en 1956 comenzó a ser vigilado por el Ministerio para la Seguridad del Estado debido a sus manifestaciones críticas con el régimen".

Entre 1964 y 1969, el zapatero se formó como pastor en el seminario de predicadores de Erfurt y se convirtió en párroco de Rippicha.

Presión desde arriba 

El SED pronto pasó a ejercer presión tanto sobre Brüsewitz como sobre su iglesia. "Mucha gente admiraba su valentía, pero tenía cada vez más miedo", escribió Mileta. Así, cada vez acudía menos gente a sus servicios religiosos.

Los jerarcas de la Iglesia evangélica le lanzaron una advertencia. Según informó "Der Spiegel" en 1993, poco antes de inmolarse, Brüsewitz comentó que su superior lo había visitado tres veces para anunciarle finalmente su destitución de la parroquia de Rippicha. ¿Fue ese el detonante?

Previo a prenderse fuego, Brüsewitz puso dos pancartas sobre el techo de su automóvil Wartburg 311 Camping: "¡Mensaje por radio a todos, mensaje por radio a todos: la Iglesia en la RDA acusa al comunismo!".

Para la Stasi fue importante hacer constar que las "consignas no tuvieron repercusión masiva" y que los aproximadamente 150 testigos presenciales adoptaron una "actitud de rechazo hacia la acción". También representantes de la Iglesia se habrían distanciado, se constató con satisfacción en ese expediente.

"Costos innecesarios para el sistema sanitario"

La hipótesis de la temida policía política: la motivación debía buscarse en "diferencias con la jerarquía eclesiástica". "La actuación de B. estuvo determinada y dirigida por su fe fanática. Por lo visto pretendía abrir una brecha entre la Iglesia y el Estado. Las consecuencias son, entre otras, costos innecesarios y cargas para el sistema sanitario de la RDA".

Lo cierto es que Brüsewitz sobrevivió inicialmente a su inmolación, pese a las severas quemaduras. Sin embargo, falleció cuatro días después en un hospital. El entierro del pastor, el 26 de agosto de 1976, congregó a 400 personas, entre ellas 70 sacerdotes con sotana.

Periodistas de Alemania Occidental difundieron el caso y el órgano central del SED, "Neues Deutschland", contraatacó con dureza en un comentario editorial, difamando a Brüsewitz como un enfermo mental con inclinaciones pedófilas. Sin embargo, eso no hizo más que poner en marcha la tormenta política. 

Biermann en Prenzlau

"Numerosas personas protestaron a continuación mediante cartas, peticiones oficiales y, en algún caso puntual, con querellas penales contra la difamación del pastor que se había quitado la vida", señaló el Archivo Federal sobre los expedientes de la Stasi.

También miembros de la Iglesia expresaron su repudio y recogieron la causa de Brüsewitz en una "Carta a las comunidades".

Pocos días después, el cantautor Wolf Biermann, a quien se le había prohibido actuar, se presentó en una iglesia de Prenzlau. "Tras once años, la primera actuación", escribió Biermann en una carta que "Der Spiegel" publicó en su momento.

Biermann habló en Prenzlau sobre el hecho de huir del país. En el caso de Brüsewitz, dijo, vio una "fuga de la república hacia la muerte". Pocos meses después, en noviembre de 1976, la retirada de la ciudadanía al cantautor tendría un impacto público aún mayor en la historia de la RDA.