Cine
De la RDA a Siracusa: un inusual film relata la búsqueda de la libertad
13.08.2026, 13:55
Muchas veces el deseo de viajar puede ser mayor al miedo a lo desconocido, incluso en la extinta República Democrática Alemana (RDA), y ese es el tema que aborda la película "Spaziergang nach Syrakus" (Paseo a Siracusa).
En la cinta, que se estrena esta semana en Alemania, Paul Gompitz (Charly Hübner) sueña con Siracusa, en Sicilia, y en seguir los pasos del poeta Johann Gottfried Seume. El problema es que a comienzos de la década de 1980 Paul vive en la RDA, donde no le está permitido hacer ese viaje. Así, la añoranza acaba convirtiéndose en un plan de fuga en velero, concebido a lo largo de los años.
El director de la película, Lars Jessen, relata una fuga insólita de un Estado aislado y, al mismo tiempo, la historia de un hombre que nunca desea abandonar verdaderamente su tierra. Su huida no es una despedida, sino el intento de conocer el mundo para, algún día, regresar.
La trama se basa en el relato de Friedrich Christian Delius "El paseo de Rostock a Siracusa", que a su vez se inspira en la historia real de Klaus Müller.
Siete años para un sueño
Ya las primeras frases en voz en off revelan mucho sobre Paul. En retrospectiva, recuerda que jamás aceptó puertas cerradas, una sed de libertad que lo acompaña hasta la edad adulta. Paul no se rebela por convicción política, sino porque se niega a que le dicten lo que debe pensar, aprender o experimentar.
La tranquila voz en off acompaña una y otra vez el desarrollo del film, reflejando sus esperanzas, errores y anhelos, y aportando a la historia un sutil tono filosófico.
Paul prepara su viaje con meticulosa precisión durante unos siete años. Con un humor sutil y seco, Jessen cuenta la historia de este hombre obstinado que se obsesiona con su idea.
El protagonista ahorra dinero para comprar un velero y, escondido en una librería, lee libros sobre tecnología de radares y comunicación por radio, consciente de que el mero hecho de comprarlos despertaría sospechas.
No escapar, sino emprender un viaje
Jessen traza aquí un retrato matizado de la RDA. Se trata de un país donde la gente se acomoda, busca pequeños espacios de libertad y, aun así, siente la patria. Mientras Paul sueña con Siracusa, Anne se construye un refugio propio gracias a una dacha.
Tras "Mittagsstunde" ("La hora del mediodía"), Jessen vuelve a trabajar con Hübner y encuentra en él al intérprete ideal para dar vida a este norteño obstinado y de pocas palabras.
A sus 53 años, el actor encarna a Paul con una gran contención, humor seco y una sutil melancolía. No es un disidente ni un marginado, sino un viajero que ama su tierra y que, precisamente por eso, quiere descubrir aquello que le está vedado.
Lina Beckmann, en tanto, convierte a Anne en mucho más que una esposa abandonada. Es una figura fuerte e independiente cuyos sentimientos de dolor y decepción aportan una gran profundidad emocional a la película.
"Spaziergang nach Syrakus" es por lo tanto mucho más que una película sobre una huida de la RDA. Jessen desarrolla a lo largo de 97 minutos una historia serena, casi filosófica, sobre la libertad, la educación, la nostalgia y el significado profundo de la patria.