Innovación
Producen en Alemania un cemento más respetuoso con el clima
26.07.2026, 12:46
Una planta piloto de Heidenheim, en el sudoeste de Alemania, produce a diario 450 toneladas de clínker, el componente principal del cemento, mediante un procedimiento que permite capturar mejor el dióxido de carbono (CO2), nocivo para el clima, según los operadores.
Ya sea una casa propia, un puente o un túnel, sin cemento casi nada funciona en las obras. El problema es que su producción es una de las mayores fuentes de emisiones de CO2 en todo el mundo.
A diferencia de las plantas convencionales, el horno rotatorio de Heidenheim funciona con oxígeno puro en lugar de aire. De esta manera se genera un flujo de CO2 casi puro, que es mucho más fácil de capturar.
¿Por qué se lo considera un avance?
Hasta ahora, la producción de cemento se realizaba de la siguiente manera: la piedra caliza extraída de la cantera se calienta, junto con los agregados, en un horno rotatorio a unos 1.450 grados. Para ello se inyecta aire. El resultado es el clínker de cemento, presente principalmente en el material de construcción, que da la resistencia al producto final. Sin embargo, al mismo tiempo se generan grandes cantidades de CO2 y nitrógeno.
Según los operadores, el nuevo proceso utiliza, en cambio, oxígeno puro. De esta manera, además del clínker de cemento, prácticamente solo se genera CO2, que puede separarse con relativa facilidad. Este podría reutilizarse posteriormente —por ejemplo, en la industria de bebidas o para extintores— o almacenarse de forma permanente, por ejemplo, en yacimientos geológicos bajo el mar del Norte. Sin embargo, para ello se necesita infraestructura de transporte y almacenamiento.
Según Hannah Berse, portavoz de la empresa Thyssenkrupp Calvion, hasta el momento no se ha previsto un uso concreto para el CO2 de la planta piloto, ya que eso dependerá también de las normas legales y de la construcción de tuberías y terminales.
Por ahora es solo una prueba
Las instalaciones, que de momento sirven para la investigación y el desarrollo, fueron financiadas por cuatro fabricantes europeos con más de 120 millones de euros (137 millones de dólares). El objetivo es probar la tecnología en condiciones reales y adquirir experiencia para futuras plantas a gran escala.
La nueva tecnología forma parte de la oferta de Thyssenkrupp Calvion, una filial de Thyssenkrupp Polysius que, según Berse, se especializa en soluciones para la descarbonización industrial.
"La planta se construyó especialmente para investigación y desarrollo y permite probar el proceso en condiciones cercanas a la realidad", dijo.
Según los operadores, se trata de la primera planta de investigación de este tipo en el mundo con su propia línea de clínker. La portavoz Berse afirmó que la viabilidad del proceso ha sido demostrada, por lo que ahora queda por ver si la tecnología también es apta para su uso industrial.
¿Ayudará Heidenheim a alcanzar los objetivos climáticos?
A largo plazo, el nuevo proceso podría ayudar a alcanzar los ambiciosos objetivos climáticos. La Unión Europea ha acordado un objetivo climático vinculante para 2040, estipulando que las emisiones de gases de efecto invernadero deben reducirse en un 90 % para ese año, en comparación con 1990.
Luz verde para el almacenamiento de CO2 en el fondo marino
Para evitar que este gas nocivo para el clima se libere a la atmósfera, se busca depositar el CO2 en el fondo del mar. A principios de año, el Bundestag, la Cámara Baja del Parlamento alemán, aprobó una ley que establece los requisitos legales para el uso de la llamada tecnología CCS en ese ámbito.
De este modo, se permite capturar el CO2 procedente de la producción de cemento y cal y almacenarlo de forma permanente en el fondo marino, con excepción de las zonas de protección especial.
La captura y el almacenamiento subterráneo permanente de CO2 se denominan CCS en lenguaje técnico.
Se habla de CCU cuando el gas de efecto invernadero se reutiliza —por ejemplo, para sistemas de extinción de incendios y como ácido carbónico en bebidas—. Estos procesos tienen como objetivo evitar que el CO2 llegue a la atmósfera.
¿Cuánto tiempo llevará construir la infraestructura en Alemania?
El Ministerio de Economía estima que la construcción de las infraestructuras de transporte y almacenamiento puede llevar entre siete y diez años.
Según el Ministerio, la infraestructura debe estar lista a principios de la década de 2030 para alcanzar los objetivos climáticos. Para instalaciones como la de Heidenheim, esto significa que el momento en que el CO2 capturado pueda almacenarse realmente dependerá del ritmo de construcción de esta infraestructura.