Partidos
Miles protestan en Erfurt contra congreso de ultradrechistas alemanes
4.07.2026, 15:45
El partido ultraderechista y antiinmigración Alternativa para Alemania (AfD) reeligió hoy a Alice Weidel y Tino Chrupalla como colíderes, aprovechando su congreso en Erfurt para subrayar sus ambiciones de cara a las elecciones regionales de este año, en medio de las protestas de unos 31.000 manifestantes.
Los delegados presentes en la convención celebrada en la ciudad del este del país confirmaron a Weidel y Chrupalla como líderes del partido por otros dos años, manteniendo así la estructura de liderazgo dual de la AfD tras rechazar de manera abrumadora la opción de una presidencia única.
Weidel obtuvo el 81,3 % de los votos, un ligero aumento respecto a su resultado en el congreso partidario de 2024, mientras que Chrupalla recibió el 70 %, una cifra inferior al casi 83 % que había obtenido dos años antes. Ninguno de los dos tuvo candidatos rivales.
La reelección reflejó una muestra de unidad en un momento en que la AfD, que busca cada vez más presentarse como una fuerza gobernante convencional, encabeza las encuestas de opinión y espera llegar al poder tras las elecciones regionales en el este de Alemania.
"Queremos gobernar", declaró Chrupalla en su discurso de candidatura. "Nos hemos convertido en un partido del pueblo. Hemos demostrado que podemos desempeñar la labor de oposición. Y gobernaremos, primero en un estado, luego a nivel federal".
Dirigiéndose a los candidatos para las elecciones en Sajonia-Anhalt, Mecklemburgo-Pomerania Occidental y la ciudad-estado de Berlín, agregó: "Ustedes son nuestra esperanza este año".
Chrupalla desestimó los informes sobre rivalidades en la cúpula del partido populista, particularmente entre él y Weidel. "Nuestro partido está más unido que nunca", afirmó. Weidel por su parte describió el 2026 como un "superaño electoral" para la AfD y criticó duramente al canciller Friedrich Merz.
El aplauso más fuerte en la sala se produjo cuando Weidel declaró: "Vamos a deportar de manera rigurosa". También desafió a los oponentes políticos del partido y a los contramanifestantes que se encontraban fuera del recinto. "¡No nos van a derrotar! ¡Todo lo contrario: cada vez somos más fuertes y más grandes!", gritó, lo que provocó fuertes vítores.
Weidel señaló que la AfD cuenta ahora con 75.000 afiliados, lo que representa un fuerte aumento respecto a los aproximadamente 50.000 que tenía en 2024.
Protestas y operación policial
Chrupalla se burló de los manifestantes que intentaron bloquear el acceso al centro de convenciones, diciendo que los delegados habían llegado antes del amanecer para evitar interrupciones. "A quien madruga, Dios le ayuda. Los alborotadores de Antifa (movimiento de izquierda radical) se quedaron dormidos y se perdieron sus propias tácticas de interrupción", dijo.
En horas de la tarde de hoy, la policía estimó que unas 31.000 personas se habían manifestado en Erfurt. Se desplegaron varios miles de agentes de toda Alemania para la operación.
Cientos de delegados de la AfD fueron escoltados hasta el centro de convenciones por la policía en las primeras horas de la mañana, lo que permitió que los procedimientos comenzaran a tiempo a pesar de los bloqueos de carreteras y las manifestaciones.
La prohibición de protestas en varias vías de acceso se mantuvo vigente después de que la ciudad apelara con éxito una sentencia judicial que la había anulado.
Rechazada por sus rivales
La AfD se convirtió en el partido de oposición más grande de Alemania tras lograr el mejor resultado para un partido de extrema derecha desde la Segunda Guerra Mundial en las elecciones federales del año pasado.
Desde entonces, el partido ha aprovechado los bajos índices de aprobación del gobierno de coalición de conservadores y socialdemócratas encabezado por Merz, que, según los críticos, ha tenido dificultades para proyectar unidad y abordar con rapidez los problemas económicos de Alemania.
Sin embargo, la AfD sigue siendo muy controvertida, y todos los partidos tradicionales mantienen un llamado "cortafuegos" político contra la cooperación con el partido ultraderechista y descartan acuerdos de coalición debido a lo que describen como sus posiciones antidemocráticas y extremistas, particularmente en materia de migración.
Si bien muchos de sus opositores siguen pidiendo que se prohíba a la AfD, el partido espera obtener la mayoría absoluta en las elecciones regionales de septiembre en Sajonia-Anhalt y Mecklemburgo-Pomerania Occidental, un resultado que le permitiría gobernar por primera vez un estado federado.