dpa - Firmada

A las pasarelas con 57 años: modelo de la antigua RDA celebra regreso

7.06.2026, 10:55

Por Lea Winkler (dpa)

A sus 57 años de edad, tras aparecer en un capítulo del concurso televisivo "Germany’s Next Topmodel", la modelo alemana Anja Kossiwakis representa un cambio en un sector caracterizado hasta hace poco por despreciar a las mujeres con canas.

"Las canas envejecen, un pelo largo con canas era algo totalmente inaceptable", cuenta esta mujer nacida en Dessau y hoy afincada en Wiesbaden, en el suroeste de Alemania. Y sin embargo, precisamente ese pelo largo encanecido es hoy su seña de identidad en la que supone su segunda vida como modelo.

Kossiwakis cuenta que su primer contacto con el mundo de la moda se remonta a décadas atrás, en los últimos años de la antigua República Democrática Alemana (RDA), cuando trabajaba en una caja de ahorros en su ciudad natal.

Tras enterarse de que una editorial buscaba "modelos fotográficas", se presentó a la convocatoria, que la incluyó entonces en una base de datos; entonces esperó a que la llamaran.

Tardó dos años en conseguir su primer trabajo como modelo. El fotógrafo la puso delante de la cámara sin maquillaje. "Me dijeron: Anja, eres una belleza natural. No necesitas maquillaje", explica.

Pese a que consiguió aparecer en varias portadas de una revista llamada "Modische Maschen", el mundo del modelaje seguía siendo una afición para ella, encajado entre la vida cotidiana y su trabajo de oficina.

Un nuevo comienzo

El 9 de noviembre de 1989 cae el Muro de Berlín y, un día después, Anja viaja hacia el oeste de Alemania. "El día 10 me subí al tren, el 11 de noviembre ya estaba en Wiesbaden", comenta.

Allí volvió a encontrar trabajo en una filial de la misma caja de ahorros. El mundo de la moda queda muy lejos. En realidad, al igual que antes en la RDA, quería dedicarse al modelaje como actividad secundaria, pero allí no le resultó tan fácil.

"En algún momento ya era demasiado mayor para eso", dice echando la vista atrás. Durante muchos años, trabajar como modelo siguió siendo algo marginal, entre el trabajo y la crianza de sus hijos.

Más tarde, no obstante, volvió a dedicarse más intensamente a la moda como bloguera de moda. Escribe, fotografía y asiste a la Semana de la Moda de París. Allí entabla contactos con diseñadores, fotógrafos y modelos.

El programa como trampolín

Su aparición en "Germany’s Next Topmodel", aunque fugaz debido a que solo duró un capítulo, supuso el verdadero trampolín para su regreso como modelo. "Me pareció genial que, de repente, la diversidad estuviera de moda", declara.

Según cuenta, el entusiasmo de sus hijos fue, al principio, moderado. Aun así, se decidió por la aventura televisiva. "Me dije: 'Bueno, pues lo voy a hacer'".

Y justo en ese único capítulo en el que participa, se produce la chispa que enciende todo: Anja le pregunta a la presentadora Heidi Klum si la recuerda de una Semana de la Moda anterior y le entrega un álbum de fotos personal.

Klum, supermodelo alemana afincada en Estados Unidos, reacciona con reserva. La escena desata un debate en las redes sociales y, lo que es más importante, llama la atención de los medios de comunicación, que empiezan a hablar de la "modelo de la RDA".

Así comienza su segunda carrera como modelo, marcada por trabajos en pasarelas, campañas y contratos con agencias internacionales. A principios de 2026, Kossiwakis desfila por primera vez en la Semana de la Moda de París.

Para la temporada estival europea ya tiene previstos más trabajos en pasarelas internacionales. Para ella, su temprana expulsión del programa televisivo fue lo mejor que le podía haber pasado.

"Bueno, quiero decir, Heidi me echa y después estoy en la pasarela de París y he firmado un contrato de modelo con una de las agencias más grandes del mundo", dice. "No hay mayor cumplido para mí", agrega.

Kossiwakis explica que muchas mujeres le escriben, contándole los cambios que experimentan en sus cuerpos, sus inseguridades, esa sensación de ser "demasiado mayores" para empezar algo nuevo. Por eso, Kossiwakis entiende su tardía carrera también como una señal.

Tal y como destaca ella misma, es inspirador volver a empezar a los 50 y tantos. "No hay que esconderse y decir: 'Ahora soy una ratoncita gris'", dice riendo y señalando sus canas. "Bueno, ahora tengo el pelo canoso, pero también se puede ser elegante a los 50 y no hay por qué volverse invisible".

Las mujeres mayores simplemente encajan mejor en la moda, opina: "No me he hecho nada, casi nunca me maquillo y sigo siendo la misma chica natural de la RDA".