Literatura
Florian Illies descubre a un "Elon Musk" alemán del Barroco en nuevo libro
1.06.2026, 13:16
Florian Illies es un todoterreno del mundo cultural germanoparlante, que desde hace casi tres décadas escribe éxitos de ventas que lo han convertido en uno de los autores en lengua alemana más conocidos.
Periodista, editor del semanario "Die Zeit", y, durante un breve periodo, director de la prestigiosa editorial Rowohlt, vuelve ahora con un nuevo libro, "Träume aus Feuer" (Sueños de fuego), en el que descubre la figura de una especie de Elon Musk del Barroco.
Con su obra "La magia del silencio", sobre el pintor Caspar David Friedrich, Illies encontró una nueva forma de expresión: la biografía entretenida y profunda, que le encanta al público culto. Junto a Daniel Kehlmann ("La medida del mundo"), es uno de los autores de lengua alemana más en boga.
Esta vez, el libro sienta incluso las bases para una editorial completamente nueva, Pfaueninsel Verlag, una creación del grupo editorial de Colonia Bastei Lübbe, especializado en títulos de gran tirada, para el mercado editorial de alta gama.
Un alquimista que fracasa con el oro… y se hace rico con el vidrio
La presentación del libro tuvo lugar en la isla Pfaueninsel (literalmente Isla de los Pavos Reales), situada en el río Havel, en Berlín, que fue durante siglos lugar de retiro de príncipes y reyes prusianos, aunque luego fuese olvidada durante más de un siglo por los propios prusianos.
Eso mismo le sucedió al habitante más espectacular y al que fuera por un breve periodo propietario de la isla, Johannes Kunckel (1635-1703).
Florian Illies, de 55 años, narra la vida de este filósofo de la naturaleza y precursor de la química, también conocido como alquimista, en una obra de 120 páginas densas.
Es la apasionante historia del ascenso y la caída de un emprendedor. En solo dos años, Kunckel, llamado a la corte prusiana de Potsdam por Federico Guillermo I de Brandeburgo (1620-1688), amasa una gran fortuna y funda una nueva industria con su lujosa fábrica de vidrio soplado.
En realidad, se suponía que debía fabricar oro para su príncipe, pero fracasa. A cambio, Kunckel sopla vidrio en un maravilloso rojo rubí y un brillante azul cobalto. Con la venta de este vidrio, el príncipe elector sanea sus maltrechas finanzas y financia su estilo de vida barroco.
En agradecimiento, el príncipe colma a Kunckel de regalos. El más importante de ellos fue la isla, donde Kunckel manda construir un laboratorio, un molino y una fábrica de vidrio soplado que está a la altura de sus mayores competidores de la época, los de la isla de Murano, cerca de Venecia.
Illies describe también el lado oscuro de la fama repentina y cómo tras la muerte del soberano en 1688, Kunckel cae en desgracia. Sus talleres son incendiados y se ve obligado a devolver todos los privilegios concedidos, un castigo muy alemán.
El historiador concluye su libro con la catástrofe y evita el final conciliador que tuvo Kunckel, quien fue rescatado en la corte del entonces rey de Suecia.
El SiliconValley barroco
Illies traza asimismo un vínculo con la actualidad y afirma: "Ya antes de que saliera el primer Tesla de la fábrica de Grünheide, desde Brandeburgo llegaba al mundo un producto de lujo: el cristal rojo rubí de Kunckel".
¿Fue Kunckel entonces un Elon Musk del Barroco, y el Gran Elector, un Trump? A Illies le parece una comparación obvia. Al fin y al cabo, en la Casa Blanca también todo es dorado, como antaño en los palacios barrocos. Y allí también hay suficientes cortesanos, basta con pensar en los señores feudales digitales de Silicon Valley.
Para Illies, su libro es también una "parábola sobre el poder de soñar: que aquello con lo que soñamos no se cumple, pero al final se cumple otra cosa. El príncipe elector sueña con el oro y obtiene cristal. Pero este es tan valioso que le hace igual de rico".