dpa - Firmada

Los errores que dejaron a Albert Riera fuera del Eintracht Frankfurt

18.05.2026, 14:49

Por Christian Johner, dpa

El vínculo entre Albert Riera y el club alemán Eintracht Frankfurt resultó ser un gran malentendido. 

Luego de tres meses y medio, la aventura del excéntrico español en la metrópoli alemana llegó a su fin. El entrenador, de 44 años, no convenció en Fráncfort ni en lo deportivo ni en su imagen pública.

Con seguridad en sí mismo y elocuente, Riera tomó el relevo de Dino Toppmöller a principios de febrero. En su primera conferencia de prensa, el entrenador nacido en Mallorca aseguró que si él les pidiera a sus jugadores que saltaran desde el balcón, ellos lo harían.

"Quizá tenga una varita mágica, pero créanme, lo conseguiré. Mis jugadores me seguirán", expresó.

Pronto quedó claro que no era así. "Aquí lo tengo todo. No hay excusas", añadió Riera. Sin embargo, apenas acompañó sus grandes palabras con hechos. Con él al mando, el Frankfurt, octavo en la tabla, no logró la ansiada clasificación para las copas europeas.

La degradación de Götze

En tanto, a principios de abril se hizo oficial la renovación del contrato con el Frankfurt de Mario Götze, el autor del gol que le dio el campeonato mundial a Alemania en Brasil 2014, y eso a pesar de que pocos días antes había sido excluido de la convocatoria para el clásico de la región Rin-Meno con el Mainz.

"Si el equipo lo necesita, entonces no tenemos ningún problema. Todos los jugadores son importantes. Si necesitamos a Mario, lo sacaremos al campo", había declarado Riera más tarde, tras el 1-2 en Maguncia.

El español apenas necesitó a Götze. En las últimas diez jornadas de esta temporada, el veterano solo disputó tres partidos.

Riera también se enfrentó a la joven estrella Can Uzun. "Sabe lo que tiene que hacer con y sin balón. Si lo aporta al equipo, entonces jugará. Lo mismo se aplica a todos los jugadores", declaró en su momento, tras el 2-2 contra el Colonia, después de haberlo dejado completamente fuera del partido.

Uzun respondió adecuadamente sobre el terreno de juego: a partir de entonces, disputó minutos en cada partido y lo justificó con dos goles y una asistencia en los últimos cuatro encuentros de la temporada.

Las críticas por tener la peor defensa de Europa

Unos dos meses después de asumir el cargo, Riera se mostró de repente descontento con el momento en que había tomado las riendas.

"El problema es que no éramos el peor equipo de la Bundesliga, sino que, en cuanto a goles encajados, éramos el peor equipo de Europa", declaró Riera tras el decepcionante empate contra el Colonia a principios de abril. "Cuando llegué el 1 de febrero, éramos el peor equipo de Europa", insistió.

Riera logró estabilizar la defensa en un primer momento, pero en los últimos ocho encuentros el Frankfurt ya no consiguió mantener su portería a cero. La defensa parecía tan inestable como bajo el mando de su predecesor, Toppmöller.

Al parecer, Riera también se peleó con el delantero Jonathan Burkardt. Según diversos medios, el entrenador habría tenido un problema con los supuestos altos índices de grasa corporal del delantero.

Sin embargo, no habría hablado personalmente con Burkardt al respecto, sino que habría enviado al segundo entrenador, Jan Fiesser. A su vez, esto no le habría gustado al delantero.

Burkardt recibió recientemente una multa por motivos disciplinarios, según los medios, por supuestos insultos a Riera.

El técnico español intentó calmar los ánimos y antes de la última jornada del sábado contra el Stuttgart, Riera dijo que Burkardt era "una buena persona". El jugador marcó los dos goles del empate.

El ataque generalizado contra los medios

En el marco de la cobertura mediática sobre Burkardt, Riera lanzó un ataque generalizado contra los medios.

"Eso es una completa tontería", dijo acerca de las noticias sobre la disputa con el atacante alemán. "Esto no es un circo, sino un club de fútbol profesional".

El español habló de "mucho veneno" en el entorno del club. "Por favor, den información correcta y no cualquier mentira, para que la gente no piense: ¿Qué circo es este en el Eintracht?".

A Riera tampoco le gustó que se hiciera pública la multa. "Eso no me enfada, me entristece", declaró el entrenador, que consideró que era como si se hablara públicamente de su desayuno (tostada de aguacate con salmón) o de su preferencia por el té o el café.