Coyuntura

Gobierno alemán prevé nueva desaceleración económica en segundo trimestre

15.05.2026, 10:16

El Gobierno alemán anticipa una importante desaceleración económica en el segundo trimestre, tras un inicio de año mejor de lo esperado, según un informe publicado por el Ministerio de Economía.

Los indicios de una notable desaceleración económica se están intensificando, según el documento sobre la situación económica correspondiente a mayo. Hace más de tres semanas, el Gobierno germano ya redujo a la mitad su previsión económica para este año.

Ahora solo se espera un crecimiento mínimo del 0,5 %. La escalada en Oriente Medio ha frenado la economía alemana, así como la de otros países, declaró la ministra de Economía, Katherina Reiche. La guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán está elevando los precios de la energía y las materias primas.

A principios de año, la economía alemana creció incluso más de lo previsto. Según datos de la Oficina Federal de Estadística (Destatis), el producto interior bruto (PIB) aumentó un 0,3 % en el primer trimestre con respecto al trimestre anterior.

Volatilidad de precios y alta incertidumbre

"El aumento de los precios, los problemas en la cadena de suministro y la incertidumbre" son los principales indicadores de la desaceleración que señala el informe que "están afectando la confianza de las empresas y los hogares". Se prevé que la alta volatilidad en los mercados de energía, materias primas y finanzas continúe en los próximos meses.

Agrega que el desarrollo económico futuro depende de la duración del conflicto en Oriente Medio y de cuánto tiempo permanezcan interrumpidas las rutas comerciales y la capacidad productiva. "Pero incluso después de que la situación se normalice, es probable que los efectos en los precios de la energía y las materias primas, así como en las cadenas de suministro, se sientan durante algún tiempo", alerta.

Los indicadores de confianza en la economía alemana se han deteriorado significativamente desde el inicio de la guerra contra Irán, se explica.

El documento subraya que el temor a nuevos aumentos en los precios de la energía y las materias primas, así como la creciente presión sobre las cadenas de suministro, están ejerciendo presión sobre las empresas.