dpa - Firmada

Rescatan las películas de la extinta RDA en una carrera contra el tiempo

14.05.2026, 15:33

Por Julia Kilian (dpa)

Lo que le ocurre a una película tras mucho tiempo se nota al abrir la lata metálica: huele a vinagre. Y si huele a vinagre, eso no augura nada bueno, es hora de meterla en la lavadora. Es lo que le toca a las antiguas películas de la extinta República Democrática Alemana (RDA), cuya productora cinematográfica Defa fue fundada hace 80 años, el 17 de mayo de 1946.

Hasta la extinción de la RDA, en 1990, se rodaron allí unos 700 largometrajes, 900 películas de animación y 2.000 documentales, según cuenta Stefanie Eckert, que dirige la Fundación Defa, a cargo del patrimonio cinematográfico de aquella época. Entre las películas más conocidas se cuentan "Los asesinos están entre nosotros", con Hildegard Knef, y "La leyenda de Paul y Paula", sobre un guión del escritor Ulrich Plenzdorf.

Las películas se almacenan en el Archivo Federal de Alemania. Y no todas se han digitalizado hasta ahora. Con el tiempo, esto se convertirá en un problema.

"Las películas no van a aguantar otros 100 años", dice Eckert, y se refiere, por ejemplo, al síndrome del ácido acético. Incluso en las mejores condiciones de almacenamiento se producen fenómenos de descomposición. "Se puede intentar detenerlos", dice. "Pero es mejor intentar digitalizarlas de forma sostenible". Sin embargo, eso cuesta dinero.

"Una carrera contra el tiempo"

En un edificio discreto en el sur de Berlín se reciben los viejos rollos de película en latas metálicas, que son revisados por expertos, limpiados con cuidado en la lavadora de películas y digitalizados con un escáner.

La digitalización de una película cuesta varias decenas de miles de euros, dice Eckert. Desde 2019, junto con otras instituciones, se han beneficiado del programa de ayudas Filmerbe, para el que se destinaban diez millones de euros (11,7 millones de dólares) al año. Sin embargo, entretanto, los fondos se han reducido aproximadamente a la mitad y no está claro qué pasará después de 2028, cuando expire el programa.

La Fundación hizo un llamamiento, junto con otras organizaciones, a los responsables políticos para que continúen con el programa de ayudas. "El patrimonio cinematográfico es una parte indispensable de nuestra memoria cultural y un espejo de la historia alemana", reza el pedido, dirigido al secretario de Estado de Cultura, Wolfram Weimer, a los estados federados y a la Agencia Federal de Fomento del Cine de Alemania (FFA).

"La conservación de estos valiosos fondos es una carrera contra el tiempo y el deterioro físico del material", se lee en la carta. Las películas que ya no se pueden ver y de las que ya no se habla constituyen un "patrimonio muerto". De los largometrajes de la Defa, se ha digitalizado hasta ahora casi la mitad.

La fundación recibe constantemente solicitudes de películas, incluso de países tan lejanos como Chile. El hecho de que las películas de la RDA se encuentren reunidas y almacenadas en el Archivo Federal —y no tengan que ser recopiladas dispersas por todo el mundo— se debe a que en la RDA existía la obligación de entregar el material fílmico.

A día de hoy, las películas de la Defa siguen emitiéndose por televisión en Alemania. En el Kino International de Berlín —el antiguo cine de estrenos de la RDA—, se proyectarán con regularidad durante el año del aniversario de la Defa películas de su producción. Y este fin de semana, los cines alemanes pueden proyectar clásicos digitalizados con motivo del aniversario sin necesidad de licencia.

"También colaboramos con YouTube u otras plataformas de visionado", afirma Eckert. Además, la fundación cuenta con el canal "Defa TV", al que se puede acceder a través de un televisor inteligente.

Con los fondos de la subvención, actualmente se puede digitalizar entre 20 y 30 películas al año, dice Eckert. Sin el programa de subvenciones Filmerbe, serían como mucho una o dos películas al año. Por lo tanto, existe el riesgo de que el material se deteriore. El olor a vinagre.