Coyuntura
Experto: economía alemana está en la crisis más prolongada en décadas
17.04.2026, 14:51
La economía alemana se encuentra en una crisis prolongada como no se había visto en décadas, declaró Michael Grömling, del Instituto de Economía Alemana (IW), al presentar un sondeo sobre la coyuntura en el que participaron unas mil empresas.
"Deambulamos de una crisis económica a otra desde hace años, y los destellos de esperanza que surgen entretanto se desvanecen", señaló a la agencia dpa.
Según Grömling, la crisis comenzó en 2020 con la pandemia del coronavirus y sus graves consecuencias para las empresas. Una vez que esta pasó, las previsiones económicas para 2022 eran positivas. Pero entonces llegó el siguiente golpe con la guerra de Ucrania, acompañado de altos precios de la energía.
Y la historia se repite este año, añadió, con las previsiones positivas para 2026 ahora frustradas por la guerra de Irán.
Los gerentes de las empresas están profundamente preocupados
La encuesta del IW, en la que participó casi un millar de empresas de los sectores de la industria, los servicios y la construcción, arrojó resultados desalentadores.
Así, el 43 % de los establecimientos informó de que los negocios van peor que hace un año. Solo el 14 % registró un mejor rendimiento. Para el resto del año, muchas más empresas prevén un empeoramiento de la situación que una mejora. El sondeo se realizó en marzo, es decir, tras el inicio de la guerra con Irán.
También da que pensar que el 40 % de las empresas quiera reducir sus inversiones. El estudio reveló que las compañías están asimismo recortando personal. Un 37 % de las empresas del sector industrial planea reducir la plantilla y solo el 14 % aumentarla. En el sector de los servicios, la proporción es menos clara, con un 28 % frente a un 22 %.
La última crisis prolongada condujo a reformas profundas
"La sucesión de reveses económicos masivos en los últimos años es única", sostuvo el experto en economía. Grömling comentó que la última crisis de una duración similar se produjo entre 2000 y 2005, y comenzó con la caída de las cotizaciones bursátiles y la duplicación del precio del petróleo a unos 30 dólares por barril.
En aquel entonces, la economía china cobraba impulso y necesitaba mucho más petróleo que antes, lo que provocó un aumento de los precios en los mercados mundiales. En 2001, los atentados terroristas del 11 de septiembre supusieron otro golpe para el crecimiento.
El investigador indicó que el Gobierno alemán de entonces, liderado por los socialdemócratas, superó la debilidad de la coyuntura y el aumento del desempleo mediante reformas estructurales. "Hoy, como entonces, necesitamos flexibilizar el mercado laboral para que más personas puedan ganarse el sustento", recomendó Grömling.
Además, señaló que es necesario reducir los costes burocráticos, apuntando que las empresas alemanas emplean a muchas personas que se dedican exclusivamente a cumplir con las complejas normas estatales y tienen que destinar muchos fondos al asesoramiento legal.
Esos gastos son un lastre para la productividad de una empresa, criticó Grömling. "La carga burocrática es alta, por lo que los beneficios disminuyen y los precios para los clientes suben; eso es malo para la competitividad de Alemania".