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Club social para amantes de vinos exclusivos triunfa en Alemania

5.04.2026, 10:36

La región vinícola alemana de Rheingau alberga una bodega que ha creado el Winebank, un club social que ofrece vinos exclusivos a clientes, que también pueden dejar en él sus propias botellas en custodia.

Las rejas de una bodega histórica en el pueblo vinícola de Eltville-Hattenheim, en el oeste de Alemania, custodian un almacén de vinos selectos, algunos durante años.

Muchos clientes depositan en las cajas de seguridad de Winebank no solo tesoros, sino también unas cuantas botellas de "buen vino" para disfrutar con sus invitados en un ambiente elegante, donde la temperatura se mantiene constante a 16 grados centígrados durante todo el año, explica Christian Ress, fundador de la que ahora es una red de franquicias.

Este empresario y enólogo es la quinta generación al frente de la bodega Balthasar Ress y fue quien concibió la idea de Winebank: una especie de club social para amantes del vino.

Un elogio a la modernidad y a la conexión histórica

"El concepto de Winebank es un excelente ejemplo de cómo presentar el vino de forma moderna", afirma Ernst Büscher, portavoz del Instituto Alemán del Vino. "Al mismo tiempo, la pertenencia obligatoria al club se inspira en la tradición de los clubes de vino que existen en Europa desde el siglo XIX", agrega.

Los miembros, que tienen acceso las 24 horas del día y los 7 días de la semana a Winebank, son la élite de la comunidad empresarial regional, cuenta Ress. "Ya no tenemos una sola noche sin invitados. Las posibilidades de conocer gente interesante son altas", explica. Algunos miembros vienen una vez al año, otros cada dos días, añade.

Ress inauguró el Winebank en la región de Rheingau a finales de 2009. Actualmente existen otras 16 sedes, incluyendo próximamente cuatro en el extranjero: Berna, Viena, Washington D.C. "y, muy pronto, Zúrich".

Requisitos: una red de contactos y un edificio de prestigio

Dos locales se han perdido con el paso de los años, Maguncia y Palma de Mallorca, donde cada franquiciado carecía de contactos. "Se necesita una red local para que el club tenga éxito", dice Ress.

Otro requisito importante son los edificios impresionantes y prestigiosos. Su marca funciona especialmente bien en las regiones vitivinícolas y en las grandes ciudades, explica el enólogo.

El Winebank aún no tiene presencia en Múnich ni en Berlín, ni en la mayor región vitivinícola de Alemania, Rheinhessen, lamenta el empresario vinícola. Asegura que no existe competencia de esta magnitud, pero sí hay "soluciones aisladas" en algunas ciudades.

"Los Winebank son para beber"

Los socios de Winebank pueden usar su tarjeta en cualquier local, charlar con otros clientes y servirse ellos mismos en las máquinas expendedoras. "Los Winebank son para beber vino, no para mirar botellas", concluye Ress.

En las máquinas expendedoras, abastecidas por los operadores, se pueden rellenar vasos de tres tamaños diferentes. Ress ofrece actualmente una variedad de opciones, desde una degustación por 1,10 euros (1,26 dólares) hasta un vaso de 0,1 litros por 65 euros.

La cuota de socio tiene un coste medio de 170 euros al mes, con una amplia gama de precios. Para garantizar la alta calidad en todos los establecimientos, se realizan visitas sorpresa y se lleva a cabo una evaluación anual, que forma parte del contrato de franquicia.