Volkswagen y Rivian prueban nueva arquitectura para coches eléctricos
27.03.2026, 13:37
La automotriz alemana Volkswagen y la estadounidense Rivian probaron con éxito los primeros vehículos de su empresa conjunta.
Las pruebas de invierno, que se llevan a cabo desde noviembre en Arjeplog, al norte de Suecia, a pocos kilómetros al sur del círculo polar ártico, han concluido con éxito, según informó Volkswagen.
Durante el invierno nórdico, tres vehículos de referencia de Volkswagen, Audi y la marca estadounidense Scout, relanzada por Volkswagen, se sometieron a una dura prueba, entre ellos el ID.Every1, el modelo eléctrico previsto como de gama básica.
El ID.Every1, que saldrá al mercado en 2027 por unos 20.000 euros (23.000 dólares), será el primer modelo de Volkswagen que se lance con la nueva arquitectura electrónica de su empresa conjunta con Rivian, rival de Tesla en Estados Unidos.
Posteriormente, Volkswagen quiere implantar la arquitectura en todo el grupo, en todas las marcas. Tras Audi y Scout le seguirán Porsche y, después, todas las demás marcas del grupo. Sin embargo, esta tecnología solo se utilizará en coches eléctricos.
"Con la finalización satisfactoria de las pruebas de invierno, nuestra empresa conjunta demuestra una vez más la rapidez y precisión con la que se trabaja allí", afirmó el director general del grupo, Oliver Blume.
Los resultados demostraron que la nueva arquitectura "ya funciona de forma fiable en condiciones climáticas invernales adversas y en condiciones de conducción dinámicas exigentes", según el comunicado de Volkswagen. De este modo, se cumplen los requisitos para los próximos pasos de desarrollo en la empresa conjunta, así como para la planificación futura en las marcas.
Volkswagen invierte 5.800 millones de dólares en el proyecto
La empresa conjunta, fundada en noviembre de 2024 y denominada Rivian and Volkswagen Group Technologies (RV Tech), desarrolla la arquitectura electrónica de los futuros coches eléctricos de Volkswagen para los mercados occidentales, es decir, principalmente fuera de China.
El año pasado, Volkswagen decidió embarcarse en una cooperación multimillonaria con Rivian para ponerse al nivel tecnológico de Tesla y de los competidores chinos. La colaboración le costará a Volkswagen hasta 5.800 millones de dólares. En China, la arquitectura de los vehículos para el mercado local se desarrolla junto con el socio local Xpeng.
Con las pruebas de invierno se ha alcanzado uno de los hitos acordados de antemano, a los que están vinculados los pagos de la empresa de Wolfsburgo a su socio estadounidense, cumpliendo plenamente el calendario previsto.
Recientemente, en junio de 2025, Volkswagen transfirió mil millones de dólares, aumentando así su participación en Rivian. Por el momento, no se ha concretado cuándo ni cómo se realizará el pago de otros mil millones de dólares que vence ahora.
Menos unidades de control y mazos de cables más cortos
Una diferencia fundamental de la arquitectura desarrollada por Rivian es que está organizada por zonas del vehículo en lugar de por funciones. Tradicionalmente, existen unidades de control independientes para tareas concretas, como por ejemplo el control de la temperatura.
En el concepto de Rivian, en cambio, las funciones se agrupan. Así, por ejemplo, un ordenador situado en el lado del conductor puede controlar tanto el acelerador como los elevalunas.
En la empresa conjunta se pretende seguir desarrollando esta tecnología. La solución reduce la complejidad y acorta los mazos de cables, lo que a su vez reduce los costes. El pionero de los coches eléctricos, Tesla, y varios fabricantes chinos también apuestan por la arquitectura por zonas.
En la colaboración con Volkswagen, uno de los objetivos es que las unidades de control desarrolladas por Rivian sean compatibles con los componentes del grupo alemán. Se prevé que el ID.Every1 funcione con un controlador por zonas, mientras que en los modelos premium de Volkswagen habrá más, ya que la gama de funciones es mayor.