Sindicatos

Daniela Cavallo quiere seguir siendo la mujer más poderosa de Volkswagen

9.03.2026, 12:26

Más de 60.000 trabajadores están llamados a votar a partir de hoy en la sede central del fabricante de vehículos Volkswagen para elegir un nuevo comité de empresa, que aspira a seguir presidiendo la sindicalista Daniela Cavallo, la mujer más poderosa dentro de la compañía de Wolfsburgo, en el norte de Alemania.

Cavallo, de 50 años, lleva cinco dirigiendo el comité de empresa del mayor fabricante de automóviles de Europa, en una época llena de crisis, y es una de las pocas mujeres que ocupa un puesto de responsabilidad en la industria automovilística, dominada por los hombres.

En las últimas elecciones de 2022, la lista del sindicato IG Metall, con Cavallo a la cabeza, obtuvo el 85,5 % de los votos. Cavallo es al mismo tiempo presidenta del comité de empresa de la fábrica de Wolfsburgo y del grupo Volkswagen.

Este año se presentan seis listas y un candidato individual para los 67 puestos del comité de empresa.

Cinco años en modo crisis

"Llevo cinco años como presidenta del comité de empresa y desde entonces he vivido una crisis tras otra, desde el coronavirus y sus consecuencias económicas hasta la guerra de agresión de Rusia y la rescisión de la garantía de empleo en 2024", indicó Cavallo. "Las negociaciones de 2024 han sido las más duras que he vivido aquí hasta ahora".

Sin embargo, los críticos reprochan a Cavallo y al sindicato IG Metall haber hecho demasiadas concesiones en las negociaciones. Tras largas disputas, la empresa y el sindicato acordaron un programa de reestructuración que prevé la supresión de 35.000 puestos de trabajo en Alemania hasta 2030. A cambio, se descartaron los cierres de fábricas y los despidos por motivos operativos.

El futuro del icónico modelo Golf también es motivo de debate, ya que el automóvil con motor de combustión dejará de fabricarse en Wolfsburgo a partir de la segunda mitad de 2027. Sin embargo, Volkswagen tiene previsto producir el Golf 9 totalmente eléctrico en su sede principal a partir de finales de la década.

Criada en el universo Volkswagen

Cavallo nació en Wolfsburgo. "Soy hija de un trabajador inmigrante y crecí en Volkswagen", señala. Su infancia no siempre fue sencilla por la falta de arraigo: "Para mí no fue una época fácil, porque mis padres tenían pensado volver a Italia. Esa incertidumbre me marcó y me enseñó a valorar muchas cosas".

Hoy, Cavallo ve su trayectoria como un ejemplo de integración exitosa. "Cuando fui elegida, no era consciente de la atención que eso iba a suscitar: como presidenta con antecedentes migratorios y como mujer".

Como mujer al frente de uno de los comités de empresa más poderosos de Europa, sigue siendo una excepción. "Todavía nos queda un largo camino por recorrer, no solo en Volkswagen", reconoce.

En el sindicato se la considera una figura importante. "Como presidenta del comité de empresa de Volkswagen, Cavallo combina un enfoque prudente e inteligente con un espíritu de lucha inquebrantable", señaló Christiane Benner, presidenta de IG Metall, que ocupa un puesto en el consejo de supervisión de la automotriz junto a Cavallo.

En la oficina de la sindicalista cuelgan unos guantes de boxeo, un regalo de los empleados por los que ha luchado en la empresa. "Me los regalaron unos compañeros de una filial cuya adquisición por parte de Volkswagen logré sacar adelante", cuenta Cavallo. Y añade, con un guiño: "Si las cosas se ponen feas, quizá los vuelva a usar".