Arte contemporáneo

"La luz es el tema de mi vida": artista alemán Heinz Mack cumple 95 años

6.03.2026, 15:06

Por Dorothea Hülsmeier (dpa)

Heinz Mack descubrió su vocación entre el hambre y el estruendo de las bombas en la Segunda Guera Mundial durante su juventud en un refugio antiaéreo, y, a punto de cumplir 95 años el 8 de marzo, el escultor y pintor alemán sigue siendo un referente del arte lumínico.

Lejos de descansar, Mack sigue activo. Cada día realiza media hora de gimnasia y trabaja en su taller en Mönchengladbach, en el oeste de Alemania, o en su segunda residencia en Ibiza. "Estoy bien físicamente", asegura, aunque ya no esculpe el granito con un martillo neumático.

El artista se toma el paso de los años con humor. "Aunque de facto soy viejo, no me siento así, a menos que me mire al espejo y me coloque la dentadura, los audífonos y las gafas para leer", revela en una entrevista con dpa.

Un nuevo comienzo

A finales de los años 50, el movimiento ZERO, del cual formó parte desde el comienzo, representó un renacer artístico tras la Segunda Guerra Mundial, una "hora cero". Tras la muerte de sus colegas Otto Piene (2014) y Günther Uecker (2025), Mack es uno de los últimos testigos de aquella época. "No le tengo miedo a la muerte, puedo imaginar cumplir 100 años", afirma.

Desde hace casi 70 años, la luz y la estructura son la base de su obra. Se hizo famoso con relieves plateados, rotores de luz, estelas brillantes y expediciones artísticas al desierto y al Ártico. En 1959 creó su "Proyecto Sahara". Más tarde viajó por los desiertos de África con instalaciones de espejos, banderas plateadas y estelas de luz.

Traje para el desierto hecho a mano

Como un astronauta en un planeta lejano, Mack caminaba por el desierto con un mono de lúrex plateado y una larga bandera. Décadas después admitió que su traje fue diseñado por él y cosido por la madre de su asistenta.

Mack siempre pensó hacia adelante, a diferencia de su también famoso compatriota Joseph Beuys. Nacido en 1931 en Lollar, estudió en la Academia de Arte de Düsseldorf junto a Beuys. Mientras él experimentaba con acero y aluminio, Beuys usaba grasa y fieltro. "En lo personal nos llevábamos bien, pero artísticamente estábamos astronómicamente distantes", señala.

Comienzos en un taller en ruinas

También estudió filosofía en Colonia; su pasión por el piano se frustró por una lesión en la mano. Su carrera artística comenzó en un taller en ruinas en Düsseldorf junto a Piene en 1957, con filtraciones de lluvia y sin lavabo. En 1959 participó por primera vez en la Documenta de Kassel y en 1964 viajó a Nueva York, invitado por David Rockefeller.

Arte contra la fealdad del mundo

Desde los años 90, Mack continúa con grandes abstracciones de colores espectrales, que él llama "constelaciones cromáticas". Defiende sus obras como oposición a un "mundo feo" y a poderes autoritarios.

Inteligencia artificial como nueva realidad

Mack no usa móvil ni computadora, pero valora la inteligencia artificial (IA) como nueva realidad. Aclara que, en su opinión, la IA nunca alcanzará la "inteligencia artística", ligada a la conciencia humana. Ha creado grandes esculturas en parques, calles y plazas, y sueña con un pabellón de vidrio con 14 ventanas de luz de colores.

Mientras tanto, la Fundación Mack cuida su vasta obra, exhibida desde Nueva York hasta Düsseldorf. Del 14 de marzo al 13 de junio, la Fundación ZERO de Düsseldorf presentará por primera vez su obra fotográfica casi desconocida.