Bundesbank

Banco central alemán registra pérdidas por 8.600 millones € en 2025

5.03.2026, 14:45

El Bundesbank, el banco central alemán, registró pérdidas de unos 8.600 millones de euros (9.975 millones de dólares) en 2025, por lo que no transferirá ningún beneficio al Gobierno por sexto año consecutivo.

El déficit computado el año pasado es el segundo más alto en la historia del Bundesbank. Sin embargo, en comparación con el déficit récord de más de 19.000 millones de euros en 2024, la pérdida se redujo a más de la mitad.

"Aunque seguimos soportando cargas financieras, están disminuyendo", declaró el presidente del Bundesbank, Joachim Nagel, en Fráncfort.

Nagel agregó que, desde la perspectiva actual, es probable que esta evolución positiva continúe, pero vaticinó que el banco central alemán "volverá a registrar un déficit anual en el año en curso".

El Bundesbank arrastra en su balance pérdidas millonarias como consecuencia de la política monetaria de la zona del euro. La pérdida contable, que resulta de la pérdida acumulada y del déficit anual actual, asciende a 27.800 millones de euros.

Nagel subrayó que las cargas de la entidad son temporales. "Utilizaremos los superávits anuales futuros para reducir la pérdida acumulada en el balance por nuestros propios medios y constituir las provisiones necesarias para riesgos".

El directivo aclaró que, incluso con una pérdida en el balance, el Bundesbank puede cumplir plenamente sus funciones porque cuenta con un balance sólido.

Nagel ya advirtió hace un año, cuando se presentó el balance, que a largo plazo no se contempla la distribución de beneficios al Gobierno. En 2023, el Bundesbank logró evitar por poco las pérdidas, pero solo porque pudo compensar las cargas del cambio de los tipos de interés con reservas millonarias.

El Gobierno recibió beneficios por última vez en 2019

Durante años, el Ministerio de Finanzas incluyó en el presupuesto federal un beneficio del Bundesbank de 2.500 millones de euros. En 2019, el excanciller Olaf Scholz, entonces ministro de la cartera, pudo alegrarse de la suma más alta desde la crisis financiera: 5.850 millones de euros.

Esa fue la última suma procedente del banco con sede en Fráncfort hasta la fecha.

El objetivo principal de los bancos centrales no es obtener ganancias. El Banco Central Europeo (BCE) y, con él, los bancos centrales nacionales de la zona euro deben garantizar, sobre todo, la estabilidad de los precios y, por lo tanto, la estabilidad de la moneda en la región.

Sin embargo, la política monetaria también tiene consecuencias para los balances de los bancos centrales: a partir de mediados de 2022, el BCE aumentó rápidamente los tipos de interés oficiales en la zona euro para controlar la elevada inflación de entonces.

El incremento de los tipos de interés en los mercados financieros provocó una subida de los gastos por intereses de los bancos centrales por los fondos que los bancos comerciales depositan en ellos.

Los ingresos por intereses de los bancos centrales no siguen el ritmo: muchos valores, como los bonos del Estado y los bonos corporativos a largo plazo, que los bancos centrales del euro compraron a gran escala durante años en el marco de su política monetaria, generan intereses relativamente bajos.

El BCE también está en números rojos

Entretanto, la inflación está lejos de alcanzar niveles récord, por lo que el BCE ha vuelto a bajar los tipos de interés oficiales en la zona euro. El tipo de depósito, importante para los bancos y los ahorradores, se sitúa en el 2,0 %.

Sin embargo, el balance del BCE para 2025 también está en números rojos, con unas pérdidas de 1.250 millones de euros. Esto significa que, una vez más, no se repartirán beneficios entre los bancos centrales nacionales de la zona del euro, incluido el Bundesbank.

En 2024, el BCE registró las mayores pérdidas de su historia, con más de 7.900 millones de euros.

El BCE espera volver a obtener beneficios en 2026 o 2027. Sin embargo, pueden pasar años hasta que los bancos centrales nacionales de la zona del euro vuelvan a beneficiarse de los repartos. El BCE arrastra en su balance las pérdidas acumuladas en los últimos años, que ascienden a unos 10.500 millones de euros.