Automovilismo

¿Un "reinicio" para la F1 en Alemania? Audi celebra su debut en Autralia

3.03.2026, 13:35

Por Martin Moravec (dpa)

Audi echa anclas en el río Yarra, en el corazón de Melbourne, antes de su debut en la Fórmula 1 como equipo oficial: la escudería de la automotriz alemana convirtió un barco restaurante en sede para sus aficionados durante su primer fin de semana de Gran Premio.

El cambio de normativa en la Fórmula 1, con nuevos motores y nuevos coches, le pareció a Audi el momento perfecto para su controvertida entrada en la competición.

"Que haya una gran marca detrás no significa que todo vaya a salir bien, pero se dan las condiciones para ser competitivos lo antes posible", opinó Nico Hülkenberg, piloto titular de Audi junto al brasileño Gabriel Bortoleto.

El alemán es el último piloto titular de un país que se ha ganado con orgullo el título de "país del automóvil", aunque no necesariamente de "país del automovilismo", y que ha dado campeones del mundo como Michael Schumacher, Sebastian Vettel y Nico Rosberg.

Hülkenberg, que en su día estuvo completamente fuera de la Fórmula 1, ha tenido "una carrera impresionante a su manera", elogió Ralf Schumacher, seis veces ganador de Grandes Premios y hermano del heptacampeón mundial Michael Schumacher.

Si Hülkenberg es un hombre que se levanta tras cada caída, ¿puede Alemania convertirse en un país que se vuelve a levantar para la Fórmula 1? Aunque Mercedes y Audi son dos escuderías alemanas, y Hülkenberg es al menos un piloto alemán, el último Gran Premio en Alemania se celebró en 2020 en Nürburgring, pero solo fue un evento sustitutivo debido a la pandemia del coronavirus.

La cuota de inscripción, que asciende a decenas de millones de euros, es demasiado alta para Nürburgring y Hockenheimring, mientras que en otros países se cuenta a veces con ayuda desde el Estado.

15 millones de euros para llegar a la pista

El proveedor de televisión de pago Sky registró un creciente interés por parte de los espectadores alemanes al final de la temporada pasada y se benefició de la emocionante lucha por el campeonato mundial hasta el final.

Sin embargo, poco queda del entusiasmo de años anteriores, cuando, en la época de Michael Schumacher, más de diez millones de alemanes veían las carreras en la televisión en abierto. "El automovilismo alemán se ha autodestruido", sentenció Ralf Schumacher, que trabaja como experto para Sky.

En su opinión, ese proceso comenzó en las pistas de karts, que se enfrentaron al aumento de los costes energéticos y a unas normas medioambientales más estrictas. Fue precisamente allí donde los Schumacher aprendieron lo que era necesario para ascender.

Para llegar desde abajo hasta la cima, es decir, a la Fórmula 1, hay que calcular unos 15 millones de euros (17,5 millones de dólares), según los cálculos de Ralf Schumacher. ¿Quién puede permitirse algo así?

Recientemente, el alemán Tim Tramnitz se despidió de su sueño de la Fórmula 1. El talentoso piloto de Hamburgo, que antes contaba con el apoyo de Red Bull, se quedó sin dinero. El futuro del hasta ahora piloto de Fórmula 3 está en la serie GT con BMW.

"Sin el apoyo profesional y financiero de un fabricante en una fase temprana de la carrera, el salto a la Fórmula 1 es casi imposible. Que los pilotos de familias adineradas lleguen a la Fórmula 1 con su presupuesto privado no es nada nuevo históricamente, pero debería seguir siendo una excepción absoluta", declaró el presidente deportivo del Automóvil Club de Alemania (ADAC), Gerd Ennser, a la agencia de prensa dpa.

"Un gran error estratégico"

Además de las decadencia de las pistas de karts, Schumacher identifica otro error garrafal. "Por desgracia, Alemania, al vender hace muchos años los derechos del nombre de la Fórmula 3 a la FIA, ha restado importancia al automovilismo en Alemania. Fue un gran error estratégico", criticó.

"En aquella época, todos los grandes, ya fuera Sebastian Vettel o Lewis Hamilton, pasaban por la Fórmula 3 para llegar a la Fórmula 1. Ahora, la Fórmula 3 se ha unificado y se disputa en el marco de la Fórmula 1, mientras que antes era el caso del (campeonato alemán) DTM", explicó.

Entonces, ¿qué debería pasar? "En primer lugar, las empresas relacionadas con el automóvil o el automovilismo deberían unirse y promover las instalaciones deportivas para que volvamos a tener pistas de karts y así recuperar el interés internacional", afirmó Schumacher.

"La clase política, las asociaciones, la industria, los patrocinadores y los medios de comunicación tendrían que hacer un reinicio, ya que, lamentablemente, en los últimos años se han cometido muchos errores por motivos económicos y, en parte, ideológicos, o también por cuestiones de competencia", propuso el expiloto.

La situación en la Fórmula 1 "no es satisfactoria en este momento" desde el punto de vista alemán, admitió el presidente deportivo del ADAC, Ennser.

Si Alemania quiere volver a organizar una carrera de Fórmula 1, "se necesita conciencia política sobre el enorme impacto nacional e internacional de los grandes eventos deportivos, y el respaldo correspondiente. En el marco de la candidatura para los Juegos Olímpicos, parece haber un consenso sobre los efectos positivos de este tipo de eventos", opina Ennser, que cuenta con años de experiencia como comisario de Fórmula 1.

Se buscan modelos a seguir

El objetivo del ADAC es "reunir a la industria y la política para hacer posible el regreso de la categoría reina. Para que se produzca un auge, también es fundamental contar con pilotos alemanes que entusiasmen a los aficionados y con los que estos se identifiquen".

En la Fórmula 1 solo queda Hülkenberg, que ya tiene 38 años en el momento de la largada en Melbourne. Y en la Fórmula 2 está Oliver Goethe (21, MP Motorsport), hijo de un alemán y una danesa. Sin embargo, este británico de nacimiento solo quedó 15.º en la clasificación de pilotos en 2025.

Quizás haya que ser aún más pacientes con los pilotos. Ennser señala como ejemplo al joven Devin Titz, de solo once años. El piloto de karts, patrocinado por la Fundación ADAC Sport, ha sido recientemente admitido en el programa junior del equipo de Fórmula 1 Mercedes.

Titz, al igual que Goethe, pertenece al Motorsport Team Germany, el programa de promoción conjunto de la Fundación ADAC Sport y la Federación Alemana de Automovilismo (DMSB). Los mayores talentos tienen la posibilidad de recibir el apoyo de los fabricantes Audi, BMW, Mercedes, Porsche y Toyota. Cuánto es realmente posible, solo el tiempo lo dirá.