Año electoral alemán arranca con comicios en región industrial del suroeste

2.03.2026, 12:07

Por Nico Pointner (dpa)

Los ciudadanos del estado alemán de Baden-Wurtemberg están llamados a las urnas el domingo en unos comicios que marcarán el fin de una era en esta próspera región del suroeste y el comienzo a un "súperaño" electoral con perspectivas de triunfo para la ultraderecha.

Después una década y media como primer ministro regional, el verde Winfried Kretschmann deja el poder a los 77 años. Su correligionario y ex ministro alemán de Agricultura Cem Özdemir y el conservador Manuel Hagel (CDU) luchan por sucederlo.

Desde 2016, el líder verde gobierna de forma relativamente armoniosa con la Unión Demócrata Cristiana (CDU) del canciller Friedrich Merz. Los Verdes y la CDU se muestran cautelosos en la campaña electoral con los ataques mutuos, no solo porque son socios de gobierno, sino también porque es probable que sigan siéndolo. Las encuestas predicen una alianza entre los conservadores y los verdes.

Nueva ley electoral

Por primera vez, los jóvenes de 16 y 17 años pueden votar en Baden-Wurtemberg. De este modo, miles de nuevos votantes entran en escena. En total, unos 7,7 millones de personas con derecho a voto podrán emitir su voto en marzo, una cifra sin precedentes, según la Oficina Regional de Estadística. La oficina calcula que habrá alrededor de 650.000 votantes primerizos de entre 16 y 22 años, lo que supone el 8,4 % del total de votantes. No está claro cómo afectará al resultado el aumento de votantes jóvenes.

Hay mucho en juego para Los Verdes

Para Los Verdes hay mucho en juego. El de Baden-Wurtemberg es el único gobierno regional que ostentan. Durante mucho tiempo, parecía que Kretschmann seguiría siendo el último mandatario regional verde, ya que el candidato principal, Özdemir, y su partido, los Verdes, llevaban meses muy por detrás en las encuestas.

Sin embargo, pocos días antes de las elecciones, Los Verdes han recuperado terreno en varias encuestas y, según los sondeos, se han acercado a uno o dos puntos porcentuales a la CDU, que hasta ahora era claramente líder.

Los demócratas cristianos de Baden-Wurtemberg, por su parte, ven su oportunidad: gobernaron el suroeste durante décadas, hasta que fueron destronados por Los Verdes en 2011. Ahora, el partido conservador espera restablecer el "orden natural" en el estado y espera que Hagel haga posible este regreso.

¿Fuera el Partido Liberal, dentro La Izquierda? El Parlamento regional podría verse revolucionado

La composición del Parlamento regional podría cambiar. La barrera del cinco por ciento de votos para acceder a las bancas tiene esta vez una importancia especial porque por primera vez en la historia, el Partido Liberal (FDP) podría quedar fuera del Parlamento regional, al que pertenece desde hace más de 70 años.

Por su parte, La Izquierda hasta ahora fuera del Parlamento, podría entrar por primera vez en el hemiciclo de Stuttgart. El auge de La Izquierda se debe al descontento social, la creciente desigualdad social, la escasez de viviendas en muchas ciudades y el clima general de protesta en el estado. En la campaña electoral, La Izquierda se centra especialmente en el tema de la vivienda.

Sin embargo, la influencia de La Izquierda sería limitada en cuanto al contenido: el partido no aspira a formar coaliciones con otros partidos y prefiere ser una oposición ruidosa e incómoda.

Tampoco nadie quiere formar coalición con la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD): según las encuestas, los populistas de derecha podrían convertirse en el partido de oposición más fuerte.

La economía bajo presión: la industria automovilística como tema de campaña

La crisis económica añade dramatismo a las elecciones. Baden-Wurtemberg es el corazón industrial de Alemania y depende especialmente de la industria automovilística. El profundo cambio estructural golpea aquí con más dureza que en otras regiones. Miles de puestos de trabajo están en juego y regiones enteras miran con preocupación hacia el futuro.

En consecuencia, la política económica ocupa un lugar central en la campaña electoral: se trata de salvar plantas, puestos de trabajo, de reducir la burocracia.

Comienzo del super año electoral 2026

A esto se suma el impacto a nivel federal. Las elecciones regionales en Baden-Wurtemberg son las primeras de cinco elecciones en un apretado año electoral 2026, por lo que pueden tener un efecto de llamada que trascienda las fronteras del estado. Los estrategas de las sedes de los partidos en Berlín probablemente estarán muy atentos a lo que suceda en el suroeste y en los demás estados.

Las derrotas de la CDU podrían debilitar al canciller Friedrich Merz y a su coalición. La CDU y el Partido Socialdemócrta (SPD), socios en el gobierno federal, temen por sus puestos de primeros ministros regionales.

El FDP podría perder importancia y La Izquierda y la AfD, por el contrario, podrían fortalecerse. No se descarta que, a finales de año, la AfD tenga por primera vez un jefe de gobierno regional.