Sociedad

Antifeminismo en Alemania: ¿Un peligro para la democracia?

1.03.2026, 16:41

Por Anna Eube (dpa)

A pocos días del Día Internacional de la Mujer, Alemania hace balance de las 308 mujeres y niñas asesinadas en 2024, de las 187.128 víctimas de violencia doméstica en ese año, analizando por ejemplo el alcance del antifeminismo en el país europeo.

Según un estudio de la Fundación Heinrich Böll, también de ese año, hasta un 25 % de los alemanes tiene actitudes antifeministas y sexistas. "Esto nos da un primer valor aproximado", comenta Annette Henninger, profesora de Política y Relaciones de Género en la Universidad de Marburgo.

Ruptura del modelo

Según ella, una de las razones del antifeminismo actual es la crisis del "modelo del sostén económico". "La relación laboral normal clásica, en la que, tras formarse como trabajador cualificado, se tiene un trabajo seguro de por vida y se puede mantener a la familia con los ingresos, se ha convertido en una ilusión para muchos".

Sin embargo, precisamente esa la expectativa incuestionable que se tiene de los niños y los hombres, apunta Henninger, lo que a su vez implica una duda: "¿Qué modelo de vida que fomente una identidad positiva pueden aspirar a alcanzar los hombres en el futuro?".

"Para las mujeres, la ruptura del rol de ama de casa como esposa ha multiplicado las oportunidades, mientras que para los hombres no parece ser así o no se percibe así. Ellos lo ven más bien como una amenaza", comenta.

El psicólogo Björn Süfke expresa una opinión similar. "Vivimos en una época de transición de las ideas tradicionales de masculinidad hacia una sociedad que, esperemos, sea igualitaria en cuanto al género. Los hombres, y especialmente los niños, cuya identidad aún no está tan consolidada, se encuentran entre dos mundos", dice.

Por un lado, destaca, 60 años de esfuerzos por la igualdad no han pasado desapercibidos para ellos. Por otro lado, detalla, "cada 21 minutos, un niño recibe algo antifeminista en Tiktok o Instagram".

Evoluciones dispares

Un estudio reciente del Instituto Central Internacional para la Televisión Juvenil y Educativa (IZI) llega a la conclusión de que alrededor del 26 % de los chicos tienen una "visión del mundo problemática", en cuanto a que están convencidos, entre otras cosas, de la dominación natural del hombre y muestran hostilidad hacia las personas LGBTQ+.

Mientras tanto, las niñas y las mujeres suelen evolucionar en la dirección opuesta. Tanto Süfke como Henninger señalan que esto se puede ver, por ejemplo, en los últimos resultados de las elecciones generales alemanas, celebradas en febrero del año pasado.

"Hay muchas más mujeres jóvenes progresistas", apunta Süfke al señalar el gran porcentaje de voto a La Izquierda y Los Verdes por parte de las jóvenes, en contraste con el crecimiento del voto entre los jóvenes a la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD).

Esto, según ella, influye también en las posibilidades de encontrar pareja. "En pocas palabras: los chicos y las chicas ya casi nunca se juntan".

El fenómeno ya tiene un nombre: heterofatalismo, el rechazo a las relaciones agotadoras con los hombres. La empresa estadounidense Morgan Stanley incluso pronostica, basándose en encuestas demográficas, que en 2030 el 45 % de las mujeres de entre 25 y 44 años serán solteras.

¿Peligro para la democracia?

Más allá del efecto del antifeminismo en las relaciones heterosexuales, Süfke observa un retroceso social y un peligro para la democracia, que también está siendo objeto de estudio para Henninger.

El antifeminismo, opina la profesora, no es un tema individual: "No es algo que caiga del cielo, estos discursos son colocados y alimentados estratégicamente por la extrema derecha, los fundamentalistas cristianos y, en Alemania, por la AfD".

Por ejemplo, según destaca, se vincula un supuesto discurso sobre los derechos de la mujer con la defensa contra la inmigración, con base a que la violencia sexualizada es un problema que proviene de los inmigrantes.

"Pero Alemania no necesita importar la violencia sexual. Sabemos por las estadísticas policiales y los datos de las encuestas que el hogar es el lugar más peligroso para las mujeres. Y la violencia de pareja afecta a todos los grupos de población", explica Henninger.

El psicólogo Süfke opina que la sociedad necesita combatir el antifeminismo creciente con más asesoramiento para los chicos, mayor sensibilización en las escuelas y más contenidos en las redes sociales que se opongan a los estereotipos.

El experto Christoph May también trabaja para acercar el feminismo a los hombres, impartiendo talleres sobre masculinidad en empresas, universidades y centros culturales. Según cuenta, acaba de recibir una solicitud del Ejército alemán.

A menudo este investigador especializado en estudios sobre la masculinidad es contratado por las empresas u organizaciones cuando surgen problemas con los hombres. "Lo primero es conseguir que acudan a los seminarios. En cuanto ven la palabra 'feminismo' en el folleto, piensan que es un tema para mujeres", cuenta.

En sus talleres, para May es importante que ningún participante salga frustrado. "Los hombres deben saber después cómo hablar críticamente sobre la masculinidad sin tomárselo como algo personal y (preguntarse) qué pueden hacer por los derechos de las mujeres", explica.

Sin embargo, considera que su misión ya no es la de convencerlos de las ventajas del feminismo para sus propias vidas. "Ya hemos superado ese punto, ahora debemos enfadarnos cuando los hombres callan, minimizan y relativizan (el antifeminismo)", añade.