Diplomacia
Canciller alemán estrecha lazos con China, pero sin ahorrar críticas
25.02.2026, 16:08
El canciller alemán, Friedrich Merz, defendió hoy en su visita inaugural a China el fortalecimiento de una "amplia asociación estratégica" con el gigante asiático a la par que denunció las "subvenciones que distorsionan el mercado".
También criticó la falta de apertura del mercado y el superávit comercial chino, pero, al mismo tiempo, abogó por una mayor inversión china en Alemania para crear puestos de trabajo. Al margen de la visita, se acordó la venta de 120 aviones Airbus a China.
Merz espera que China ejerza su influencia sobre Putin
Merz instó al Gobierno chino a utilizar su influencia sobre Rusia para poner fin a la guerra en Ucrania. Las señales procedentes de China se toman muy en serio en Moscú, afirmó tras conversar con el presidente, Xi Jinping, y el primer ministro, Li Qiang.
"Esto se aplica tanto a las palabras como a los hechos. Quiero expresar mi satisfacción por el compromiso chino con la paz en la región, que he escuchado hoy", declaró el canciller alemán.
Según el Gobierno chino, Xi habló en favor de las negociaciones para llegar a una solución durante su reunión con Merz. Pero se abstuvo de culpar a Rusia y opinó que todas las partes deben tener igualdad de condiciones y tenerse en cuenta sus legítimas preocupaciones.
China es considerada el aliado más importante de Rusia por su apoyo mediante la compra de petróleo y la transferencia de tecnología.
Reducción del riesgo en lugar de desacoplamiento
Se trata de la primera visita del canciller a China desde su toma de posesión. Antes de su partida, Merz estableció cinco directrices para su política hacia China. Entre ellas se encuentra la reducción de las dependencias, pero con un claro rechazo a la desconexión de China.
De este modo, sigue la línea del Gobierno de coalición del anterior canciller Olaf Scholz, que en su estrategia hacia China definió a la segunda potencia económica mundial como socio, competidor y rival sistémico.
Merz habla mucho del caballo
Merz no utilizó la palabra "rival" en Pekín, al menos en público. En su lugar, eligió otro motivo para crear buen ambiente: los caballos. No en sentido figurado, sino literal. En China acaba de comenzar el año del caballo de fuego.
Merz, a quien le gusta llevar corbatas con motivos animales, lo mencionó en casi todas sus apariciones públicas. "Un caballo no muestra su fuerza solo, sino tirando del carro junto con otros", dijo antes de partir.
Sin embargo, habló con claridad a sus anfitriones. Según su entorno, no ha venido a China para "dar la impresión de estar entrando en una nueva primavera germano-china".
Contra la distorsión de la competencia y el superávit comercial
Los empresarios y las asociaciones económicas ya le dejaron claro antes del viaje que necesitaban apoyo. Treinta altos directivos de empresas alemanas le acompañaron a China. Allí planteó tres puntos.
El creciente déficit comercial: en 2025, las exportaciones alemanas a China solo alcanzaron un valor de 81.300 millones de euros (95.865 millones de dólares), mientras que las importaciones desde China sumaron 170.600 millones de euros. Merz afirmó que no quería proteccionismo, sino una "revalorización moderada" monetaria china.
Para que las relaciones comerciales sean sostenibles y equilibradas, es necesario que las materias primas puedan "comercializarse con la mayor libertad posible en función de consideraciones económicas", dijo, en referencia sobre todo a las tierras raras, cuyo procesamiento está controlado en un 90 % por China.
Merz también mencionó el exceso de capacidad provocado por la política industrial china impulsada por las subvenciones.
Li obvió las críticas en su discurso posterior. Más tarde, Xi elogió la política específica del Gobierno alemán hacia China.
Patas de pollo, tenis de mesa y 120 aviones
En cuanto a los acuerdos concretos, al principio no hubo grandes avances, pero se firmaron cinco acuerdos gubernamentales. Entre otros sobre la protección del clima, las exportaciones alemanas de carne detenidas debido a la peste porcina africana, el comercio de patas de pollo y la retransmisión de partidos de tenis de mesa y fútbol alemanes en los medios de comunicación estatales chinos.
"Acabamos de recibir la noticia de que el Gobierno chino va a realizar un pedido importante de aviones a la empresa Airbus", declaró Merz. "En total, se pedirán hasta 120 aviones adicionales a Airbus", añadió.
Merz advierte contra una intervención militar en Taiwán
En lo que respecta a Taiwán, Merz subrayó que el Gobierno alemán se mantiene fiel a su política de "una sola China", según la cual, como la mayoría de los demás Estados, solo reconoce oficialmente a la República Popular China y no al Estado de Taiwán, gobernado de forma independiente, pero que Pekín considera parte de su territorio.
Sin embargo, Merz añadió: "Cualquier esfuerzo por lograr la reunificación o la unificación entre China y Taiwán solo puede realizarse por medios pacíficos y no por medios militares".
Tras cenar hoy con Xi, Merz cerrará mañana su visita de dos días a China en la ciudad de Hangzhou, en el este del país.