Justicia
Germanoiraníes piden a Alemania investigar crímenes en Irán
25.02.2026, 14:35
El escritor Navid Kermani y otros 70 ciudadanos germanoiraníes pidieron a la Fiscalía Federal de Alemania que inicie investigaciones sobre la represión de las recientes protestas en Irán.
Según investigaciones recientes de la revista estadounidense "Time", tan solo los días 8 y 9 de enero fueron asesinadas más de 30.000 personas, según consta en una carta abierta que será publicada por el diario alemán "Die Zeit" este miércoles por la noche y a la que tuvo acceso la agencia dpa.
"Estas cifras son consideradas realistas no solo por organizaciones de derechos humanos, sino también por el Gobierno alemán y otros gobiernos occidentales", afirman los autores de la misiva.
Los crímenes están ampliamente documentados mediante innumerables grabaciones de video, testimonios de testigos oculares e información filtrada del aparato estatal. Los informes alimentan la sospecha de que se trató de una acción planificada a nivel nacional por la cúpula del Estado para quebrar de una vez por todas la voluntad de libertad de la población iraní.
"Los responsables de estos crímenes inimaginables deben rendir cuentas", señala la misiva.
La Corte Penal Internacional no puede investigar
Dado que actualmente no se puede recurrir a la justicia penal internacional debido a la composición del Consejo de Seguridad de la ONU, y que Irán tampoco es un Estado parte de la Corte Penal Internacional (CPI), solo cabrían investigaciones en otros Estados para el procesamiento judicial.
La carta abierta señala que Alemania tiene una responsabilidad especial en este asunto, debido también a su propia historia.
Según datos oficiales, más de 3.000 personas perdieron la vida en los disturbios en Irán entre finales de diciembre y principios de enero. La red de derechos humanos HRANA, con sede en Estados Unidos, habla en su informe más reciente de más de 7.000 muertos.
Emisoras en lengua persa en el extranjero estiman que la cifra asciende a decenas de miles de fallecidos. Se afirma que estas personas fueron brutalmente asesinadas por las fuerzas de seguridad. El Gobierno iraní rechaza las acusaciones.