Economía
Canciller alemán Merz en Pekín: ¿Cuánto depende Alemania de China?
22.02.2026, 16:48
Se trata de un viaje muy controvertido, a un socio y rival. Por primera vez en su mandato, el canciller alemán, Friedrich Merz, visitará China a partir del martes.
La República Popular es un mercado de enorme importancia para las empresas alemanas. Sin embargo, la economía alemana se queja cada vez más de los obstáculos. Al mismo tiempo, la importancia mundial de China como potencia económica va en aumento.
Importante socio comercial de Alemania
China es, junto con Estados Unidos, el socio comercial más importante de Alemania en términos de volumen de comercio exterior. Sin embargo, el déficit comercial es elevado. Según un análisis del Instituto de la Economía Alemana (IW), en 2025 las importaciones procedentes de China superaron en unos 90.000 millones de euros (106.000 millones de dólares) el valor de las mercancías exportadas a ese país.
El déficit comercial aumentó en más de un tercio con respecto al año anterior. Las exportaciones a China se desplomaron casi un 10 % en 2025. China cayó al sexto lugar entre los socios exportadores más importantes de Alemania. El descenso de las exportaciones a China frenó la economía exportadora alemana.
La Cámara Alemana de Industria y Comercio (DIHK) escribió en su nueva encuesta económica que los proveedores chinos se han convertido en "competidores serios" en sectores clave de la industria germana, cuya situación ya es difícil de por sí.
Alemania importa de China principalmente dispositivos electrónicos como computadoras y teléfonos inteligentes, además de baterías, maquinaria, textiles y productos químicos. Los principales productos de exportación alemanes son vehículos, maquinaria y productos químicos.
Un lugar de negocios importante
Para las empresas alemanas, la segunda economía más grande del mundo sigue siendo un lugar de negocios importante, especialmente en tiempos de incertidumbre global.
Desde la pandemia del coronavirus, los fabricantes de automóviles están trasladando su investigación y desarrollo a China para poder seguir el ritmo del competitivo mercado automovilístico y adaptar mejor sus vehículos a las necesidades de los clientes chinos.
En 2025, las empresas alemanas invirtieron alrededor de 7.000 millones de euros en la República Popular, una cifra considerablemente superior a la de años anteriores, indica un análisis del IW basado en cifras provisionales del Bundebank, el banco central alemán.
Problemas crecientes
Las empresas alemanas se quejan desde hace años de los problemas de acceso al mercado, la poca claridad de las normativas y las desventajas frente a la competencia china, favorecida por el Estado.
A esto se suman las restricciones chinas a la exportación de materias primas importantes. Los largos tiempos de espera y tramitación, así como las incertidumbres adicionales en las cadenas de suministro, preocupan especialmente a las pequeñas y medianas empresas.
China está ampliando considerablemente su posición en los mercados mundiales en numerosos sectores, afirmó el presidente de la DIHK, Peter Adrian. "Esto supone oportunidades para las empresas alemanas, por ejemplo, gracias al fuerte avance tecnológico y la capacidad de innovación local. Sin embargo, esto se ve contrarrestado por riesgos crecientes, como las intervenciones estatales y las condiciones de competencia desiguales".
La situación de las empresas alemanas en China no se ha vuelto más fácil, sostuvo Oliver Oehms, miembro ejecutivo de la junta directiva de la Cámara Alemana de Comercio Exterior en China. Dos grandes tendencias son la localización y las asociaciones de empresas alemanas con empresas chinas, también para exportar desde China.
Dependencias
La industria automovilística alemana depende en gran medida de los suministros chinos, especialmente en la producción de baterías, al igual que la industria armamentística y las energías renovables, que son fundamentales para la transición energética de Alemania, indicó Esther Goreichy, del Instituto Mercator de Estudios sobre China (Merics).
Según la Cámara Alemana de Comercio e Industria (DIHK), China domina más del 90 % del procesamiento mundial de tierras raras. Estas materias primas son esenciales para la fabricación de teléfonos inteligentes, ordenadores portátiles, turbinas eólicas o motores eléctricos.
Desde abril de 2025, Pekín restringe la exportación de tierras raras. Las empresas alemanas deben pasar por costosos procedimientos de autorización y, en la mayoría de los casos, solo reciben la cantidad que necesitan, sin poder acumular existencias. Debido a los largos plazos de entrega, las escasas exportaciones y la falta de alternativas, muchas industrias se han visto amenazadas con paradas de producción, según la DIHK.
Alemania y Europa deben reducir rápidamente los riesgos, ya que, de lo contrario, su eliminación sería más costosa en el futuro, según Goreichy. Además, China suministra productos químicos, equipos informáticos y productos electrónicos y ópticos que están presentes en toda la cadena de valor alemana, lo que subraya la necesidad de una "política estructural".
Estrategia de reducción de riesgos
Las cadenas de suministro muy ramificadas deben evitar la dependencia de China. Al menos ese era el núcleo de la estrategia para China del Gobierno alemán en 2023. El término para ello es "reducción del riesgo". En la estrategia, China se describe como socio, competidor y rival sistémico.
"La estrategia de reducción del riesgo, a la que se dio gran prioridad en la estrategia del anterior Gobierno en cuanto a China, no funciona como debería", constató el experto del IW Matthes.
Así, Alemania depende en gran medida de las importaciones procedentes de China. El ejemplo de las tierras raras pone de manifiesto, además, que demasiadas empresas actúan de forma "negligente" con respecto a las dependencias críticas de las importaciones. Matthes propuso que se analicen los riesgos para identificar los mayores riesgos de dependencia y abordarlos de forma específica.
Expectativas respecto a Merz
El viaje del canciller germano a China llega en el momento adecuado, estimó el presidente de la DIHK, Adrian. Además de las cuestiones relativas a la igualdad de condiciones en el comercio y las inversiones, también deben abordarse las restricciones a la exportación de materias primas importantes. "Los controles de las exportaciones deben basarse en normas y ser transparentes. Los procesos de autorización y control existentes deben simplificarse, acelerarse y ser más predecibles", exigió.