Política internacional
Canciller alemán busca "socios fiables" en visita a región del Golfo
5.02.2026, 16:07
El canciller alemán, Friedrich Merz, se propone profundizar las relaciones de su país con las naciones de la región del Golfo, ricas en petróleo y gas, aunque también criticadas internacionalmente por su autoritarismo.
"Esta región es muy interesante para nosotros en todos los sentidos", declaró Merz tras mantener conversaciones en Arabia Saudí y Catar. Esto se aplica, detalló, tanto a la cooperación en los ámbitos económico y tecnológico como a las cuestiones de seguridad.
Miembros de la delegación alemana describieron como "cálidas y abiertas" las coversaciones de dos horas y media de Merz con el príncipe heredero saudí, Mohammed bin Salman, anoche al inicio de la gira del canciller por tres países de la región del Golfo.
"Las personalidades con las que me encuentro aquí son impresionantes", dijo más tarde el mismo Merz sobre esta y otras reuniones.
Hace solo unos años, el príncipe heredero saudí había sido condenado al ostracismo por los países occidentales debido al brutal asesinato de Jamal Khashoggi, un periodista crítico con el Gobierno de Riad, en el consulado general de Estambul. Ahora, el caso de asesinato prácticamente ya no tiene relevancia en las relaciones internacionales del príncipe heredero.
Mayor cooperación en materia de armamento
El diálogo de Merz con el príncipe heredero saudí versó sobre energía, defensa e inteligencia artificial, así como sobre las tensiones con Irán, la situación en Siria y la guerra civil en Sudán.
Merz quiere ampliar la cooperación con Arabia Saudí en el ámbito del armamento. Las exportaciones alemanas a este país, que se suspendieron temporalmente debido a la participación de Arabia Saudí en la guerra de Yemen, volverán a normalizarse en gran medida.
"Sin embargo, esto no significa que ahora vayamos a suministrar armamento a todos los países sin ningún tipo de control, sino que se seguirá evaluando cada caso individualmente", precisó el canciller.
No obstante, subrayó que con "socios de cooperación fiables" como Arabia Saudí y Catar, la cooperación en materia de armamento también podría profundizarse. "Esto redunda en interés mutuo, ya que queremos garantizar que el mundo sea más seguro. Y solo será más seguro si también nos defendemos".
El reino saudí está interesado actualmente, entre otras cosas, en el avión de transporte militar A400M.
Segunda parada en Catar
La segunda parada del canciller fue Catar, país que antes de la Copa Mundial de Fútbol de 2022 fue objeto de duras críticas, entre otras cosas por las desastrosas condiciones laborales en las obras de construcción de los estadios para el evento deportivo.
Merz elogió ahora al pequeño pero muy rico emirato como un socio "muy fiable".
"En una época de agitación económica mundial, incertidumbres geopolíticas y transformación tecnológica, Alemania y Catar se están centrando conscientemente en la diversificación del diálogo y las inversiones en el futuro", declaró Merz en Doha, donde se reunió con el emir Tamim bin Hamad Al Thani.
La postura pragmática del canciller frente a los Estados del Golfo tiene mucho que ver con la actual transformación del orden mundial. En un contexto de debilitamiento de las relaciones transatlánticas, según su propia consideración, Merz busca reducir la dependencia de Alemania de países como Estados Unidos y China.
En el Golfo, Alemania está especialmente interesada en el suministro de energía —en particular, gas natural licuado e hidrógeno— así como en la cooperación en materia de defensa y la inversión de los ricos Estados del Golfo en Alemania, lo que podría crear puestos de trabajo.
"No sospechamos de los Estados del Golfo en general"
Desde el punto de vista del canciller, las relaciones con los países autoritarios de la región solo pueden fortalecerse si no se les señala con el dedo.
Los países con los que se quiere colaborar son, no obstante, objeto de críticas por su sistemático incumplimiento de los derechos humanos. Arabia Saudí, por ejemplo, restringe casi todos los derechos políticos y civiles. Según los defensores de los derechos humanos, los disidentes y críticos del Gobierno y de la familia real son perseguidos con los métodos más duros.
Además, existen informes fiables sobre ejecuciones extrajudiciales, torturas y detenciones arbitrarias. Los defensores de los derechos humanos también denuncian que en Catar una gran parte de la población, en muchos casos trabajadores migrantes, disfruta de pocos o ningún derecho civil. Las críticas contra el emir o los símbolos nacionales están penadas.
Merz afirmó en Doha que había abordado la situación de los derechos humanos en todas las conversaciones, aunque detalló que solo lo hizo a puerta cerrada. Antes de partir de Berlín, ya había subrayado: "No sospechamos de los Estados del Golfo en general".
Después de Catar, Merz culmina su gira por la región del Golfo en los Emiratos Árabes Unidos.