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Alemania busca repetir triunfo de 2016 en final del Europeo de balonmano

31.01.2026, 16:05

Por Eric Dobias y Jordan Raza (dpa)

Andreas Wolff, portero de la selección alemana de balonmano masculino, no quiere oír hablar del triunfo dorado en el Europeo de 2016, y prefiere concentrarse en la gran final de mañana domingo contra la favorita Dinamarca.

"Podemos dejar atrás lo que pasó hace diez años. Ahora tenemos un nuevo equipo con una nueva identidad y otra oportunidad de recompensarnos con un gran torneo y hacer historia", declaró el defensor de la portería germana antes de la final contra la selección anfitriona en Herning.

El 31 de enero de 2016, la selección de la Federación Alemana de Balonmano (DHB) ganó de forma sensacional la medalla de oro del Campeonato Europeo gracias a una victoria por 24-17 contra España en la final, con un Wolff sobresaliente en la portería.

"Fue un torneo fantástico, pero sin duda único en su forma. Por eso debemos dejar atrás el pasado y alegrarnos de volver a tener un equipo que está entre los mejores del mundo", declaró el jugador, hoy de 34 años.

Apenas un año y medio después de la plata en los Juegos Olímpicos de 2024, el equipo del seleccionador Alfred Gislason volverá a regresar con una medalla de un gran torneo. La pregunta es: ¿qué valor tendrá el metal precioso esta vez? "Lo daremos todo en la cancha y esperamos que sea oro", prometió Justus Fischer. Por su parte, el capitán Johannes Golla lanzó el lema: "No queremos ser solo invitados en la final".

El equipo de la DHB llega a la cima mundial

Una cosa ya está clara: la selección alemana luchó con éxito contra todas las adversidades en este certamen y logró dar un paso más en su desarrollo. "Han evolucionado en este torneo, están más serenos y han crecido como equipo", comentó Gislason. "Llegar a la final de este Campeonato de Europa es un logro sensacional".

Ahora, Alemania quiere coronarlo con el tercer título continental tras los conseguidos en 2004 y 2016. "Vamos a movilizar todos nuestros recursos para darlo todo durante 60 minutos. Creo que aún nos queda suficiente energía para la final y esta vez queremos hacerlo mejor", declaró el lateral derecho Renars Uscins antes de la reedición de la final olímpica.

El recuerdo de los Juegos Olímpicos duele

En aquel entonces, los alemanes sufrieron una dura derrota por 39-26 ante los poderosos daneses, algo que todavía hoy molesta a Gislason. "Para mí, el partido en Lille fue extremadamente amargo", admitió el seleccionador, recordando que estuvo muy enojado.

"Tenía la sensación de que los chicos habían tirado el partido por la borda a los quince minutos. Después del partido, todos se fueron a París a la fiesta de clausura, pero yo me fui directamente porque estaba muy decepcionado con la forma en que habíamos jugado", relató el islandés, de 66 años.

Ahora su equipo busca que todo sea diferente. "Iremos a la final con el pecho hinchado y espero que sea la mejor actuación del torneo. Nuestro objetivo es hacer un partido realmente bueno", anunció Gislason. "Eso sería muy beneficioso para el equipo. No importa lo que consigamos al final".

El afán de éxito de sus jugadores es sin duda mayor. "Tengo una sensación diferente a la de Lille. Allí nos abrazamos y gritamos: 'tenemos una medalla, tenemos una medalla'. Después de eso, quizá nos relajamos un poco", recordó el central Juri Knorr.

El domingo, el objetivo es "salir al campo en igualdad de condiciones y no tener miedo", enfatizó. "Creo que estamos preparados para el partido. Dinamarca tiene todo que perder, nosotros nada", afirmó el jugador, de 25 años.

¿Cómo se detiene a Gidsel, el mejor jugador de balonmano del mundo?

Para Alemania será fundamental controlar mejor que en la derrota por 31-26 que encajaron los germanos en la fase principal del certamen la potente línea de fondo danesa, con el mejor jugador de balonmano del mundo, Mathias Gidsel, del campeón alemán Füchse Berlin, y Simon Pytlick, del Flensburg.

"Son responsables directos de más del 50 por ciento de los goles. No vale la pena intentar neutralizarlos por completo", observó Wolff.

El portero se convertirá en el jugador con más partidos internacionales de Alemania, con 42 encuentros disputados con la selección. "Por supuesto, es un honor y una prueba de un largo y duro trabajo", comentó al respecto. Sin embargo, para él es mucho más importante ganar la final: "Tienen que darse muchas cosas para vencer a los daneses. Pero queremos proclamarnos campeones de Europa".