Diplomacia
Alemán Wadephul exige medidas más duras contra flota fantasma rusa
26.01.2026, 16:25
El ministro de Asuntos Exteriores de Alemania, Johann Wadephul, exigió hoy desde Riga medidas más duras contra la denominada "flota en la sombra" o "fantasma" rusa, con la que Moscú intenta eludir las sanciones contra sus ventas de petróleo.
El derecho marítimo internacional debe reformarse de forma urgente, afirmó el político conservador en una reunión con su homóloga letona, Baiba Braze, en la capital de la república báltica.
La legislación actual impide actuar contra los barcos y quienes están detrás de ellos, dijo.
"No puede ser que tengamos las manos atadas de forma permanente", criticó Wadephul, que exigió "mucha más eficacia en la lucha contra esta flota".
Si bien ya se está actuando contra los barcos y sus responsables en los paquetes de sanciones a nivel de la Unión Europea (UE), debe haber un intercambio más profundo entre los socios del Báltico, dijo el ministro.
Además, también debe ser posible actuar contra los buques cuyo estatus de bandera no esté claro, es decir, cuando no se sepa en qué país están registrados los petroleros. "Debemos utilizar todas las posibilidades que ofrece el derecho marítimo para detener este tipo de buques", afirmó.
La "flota fantasma" amenaza el medio ambiente
Wadephul denunció asimismo que los barcos de la flota fantasma son una amenaza para todos los países ribereños del mar Báltico, ya que a menudo se encuentran en un estado técnico catastrófico y cuentan con tripulaciones mal formadas.
Si uno de estos grandes petroleros naufragara en las costas del Báltico, es posible que las costas letonas y alemanas se contaminaran gravemente de forma inmediata, añadió. "Se avecina una catástrofe ecológica que, por cierto, también tendría graves repercusiones económicas para todo el sector turístico", advirtió Wadephul.
Braze se pronunció a su vez a favor de tomar medidas contra los proveedores de servicios financieros y los puertos de terceros países que transbordan la carga de la flota en la sombra. "Hay que cerrar todas las lagunas que Rusia aprovecha para llevar a cabo estas operaciones", exigió, y agregó que es necesario una mayor coordinación internacional y un mejor intercambio de información.
Por la tarde, Wadephul se reunirá en Estocolmo con su homóloga sueca, Maria Stenergard. Letonia y Suecia son socios de la OTAN y de la UE.
Llamamiento a la unidad europea
Antes de iniciar el viaje de un día a ambos países, Wadephul hizo hoy un llamamiento a la unidad de los europeos ante las tensiones causadas por el presidente estadounidense, Donald Trump, y los continuos ataques híbridos de Rusia en la región del Báltico.
"En esta fase de cambios geopolíticos, los europeos debemos actuar con confianza y unidad", exigió.
Es fundamental "que no nos dejemos dividir, porque eso es precisamente lo que pretenden aquellos que tienen interés en la desintegración de nuestra alianza defensiva y de la Unión Europea", afirmó.
Además del asunto de la flota rusa, el objetivo del ministro es abordar con sus aliados la seguridad en la región báltica ante los ataques híbridos de Rusia.
Por amenazas híbridas se entiende una combinación de medios militares, económicos, de inteligencia y propagandísticos con los que se puede influir en la opinión pública.
Desde la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia en febrero de 2022, se han atribuido a Rusia los repetidos ciberataques en la región y los daños a los cables de comunicaciones submarinos.
En el Báltico "también se decide si podemos garantizar de forma duradera la libertad, la seguridad y la prosperidad en Europa mediante la cohesión y la fuerza", consideró Wadephul.
Crisis en la alianza transatlántica
En lo que respecta a los conflictos con Trump, el presidente estadounidense relajó un poco el conflicto en torno a Groenlandia la semana pasada, cuando declaró que no buscaría una solución por la fuerza a su objetivo de quedarse con la isla, que actualmente está bajo soberanía de Dinamarca.
Sin embargo, el fin de semana volvió a ofender a los socios europeos de la OTAN, esta vez con comentarios despectivos sobre su misión en Afganistán, alegando que su papel había sido inferior al de los estadounidenses.
"La alianza transatlántica sigue siendo indispensable para nuestra seguridad", afirmó Wadephul. Pero Europa no debe quedarse paralizada "ni a cejar en nuestro empeño, como europeos, de asumir en mayor medida nuestra propia seguridad en el futuro", agregó.
Además -dijo- los importantes debates en la alianza transatlántica no deben llevar a "que nuestro interés central, a saber, la libertad y la seguridad de Ucrania como Estado soberano, pase a un segundo plano", que es justo lo que espera el presidente ruso, Vladímir Putin.