Coyuntura
Alemania evita tercer año en recesión: PIB crece un 0,2 % en 2025
15.01.2026, 15:48
Alemania logró en 2025 evitar el tercer año consecutivo en recesión al crecer su producto interior bruto (PIB) un 0,2 %, tras el -0,9 % de 2023 y el -0,5 % de 2024, según informó hoy con base a cifras provisionales la Oficina Federal de Estadística (Destatis).
Se espera que la economía alemana se beneficie este año de los miles de millones de euros en gastos previstos por el Gobierno actual en infraestructuras como carreteras y las redes ferroviarias, así como en inversiones en el sector de la seguridad y la defensa.
Sin embargo, muchos economistas no esperan un repunte notable hasta 2027, cuando las enormes sumas de dinero público surtan todo su efecto. Para ello, los expertos piden no obstante la implementación de profundas reformas.
"A principios de año, al menos hay un rayo de esperanza de que por fin hayamos tocado fondo", declaró Helena Melnikov, directora general de la Cámara Alemana de Comercio e Industria (DIHK). "Sin embargo, aún nos queda un largo camino por recorrer antes de que veamos un verdadero repunte", acotó.
El economista jefe del VP Bank, Thomas Gitzel, habló por su parte de un bajo rendimiento del crecimiento, aunque reconoció que la esperanza de un cambio de tendencia en 2026 está justificada.
Gitzel explicó que se prevé un repunte en la producción y que los proyectos de los fondos gubernamentales de infraestructura se reflejen en las carteras de pedidos. "La economía alemana puede esperar en consecuencia tasas de crecimiento más altas", sostuvo.
Impulso de finales de año
Según Destatis, la economía alemana se benefició el año pasado de un buen final del curso. En el cuarto trimestre, de acuerdo con los datos provisionales ofrecidos hoy por la entidad, el PIB creció también un 0,2 % con respecto al trimestre anterior.
"El crecimiento se debe principalmente al aumento del gasto en consumo de los hogares privados y del Estado", declaró la presidenta de Destatis, Ruth Brand, durante la presentación de los datos en Berlín.
"Por el contrario, las exportaciones volvieron a descender. La economía exportadora se vio afectada por fuertes vientos en contra debido al aumento de los aranceles estadounidenses, la revalorización del euro y la mayor competencia de China", agregó.
Brand detalló que las exportaciones disminuyeron un 0,3 % el año pasado, sumando así el tercer descenso anual consecutivo, mientras que las importaciones crecieron un 3,6 % interanual. Asimismo, añadió, el gasto en inversiones continuó cayendo, tanto en equipamiento como en construcción.
Cae la industria, sube el consumo
El año pasado, según Destatis, la industria alemana registró también una caída por tercer año seguido. Sectores clave como la automoción y la ingeniería mecánica registraron pérdidas, mientras que los sectores con alto consumo energético, como la industria química, también volvieron a situarse por debajo del bajo nivel de años anteriores.
Se registraron asimismo descensos en el sector de la construcción, debido, entre otras cosas, a la crisis de la vivienda.
La economía se vio en cambio respaldada por los consumidores, cuyo gasto aumentó un 1,4 % a pesar de la inflación registrada en la alimentación, por ejemplo. En 2025, los alemanes gastaron más dinero especialmente en salud, pero también en movilidad, como por ejemplo, en la compra de automóviles.
Asimismo, el consumo público aumentó un 1,5 % internual el año pasado, sobre todo porque la seguridad social gastó más dinero en tratamientos hospitalarios y médicos, medicamentos y cuidados.
Disminución del déficit público
Destatis también informó que, el año pasado, el Estado alemán volvió a gastar más dinero del que ingresó, al registrar un déficit del 2,4 % en relación con el rendimiento económico total. En 2024, el porcentaje fue del 2,7 %.
En total, según los datos provisionales, el déficit del Estado federal, los estados federados, los municipios y la seguridad social ascendió a unos 107.000 millones de euros (124.440 millones de dólares).
El Pacto de Estabilidad y Crecimiento de la Unión Europea permite a los Estados miembros un déficit presupuestario máximo del 3 %.